Los internos de las cárceles se las ingenian cada vez más para buscar nuevas víctimas de estafas. Esta vez le tocó a una pareja de la ciudad de Capiatá que realizó el giro de G. 1.200.000 para señar por un auto al cual nunca pudieron acceder.
La esposa ingresó al apartado de Marketplace en Facebook para ver ofertas de vehículos a buen precio. Es así que contacta con el supuesto dueño de un Toyota, modelo Corsa, cuyo precio era de tan solo G. 7.000.0000. Este le afirma que ya fue vendido.
Por tal motivo, le dice a su marido que hable con el propietario, pues pensó que por cuestiones machistas, no quiso negociar con ella.
El esposo habla con el hombre de Coronel Oviedo y este le apunta que desea dar el auto de manera financiada ya que necesita con urgencia la suma de G. 1.200.0000 para que su hijo se opere de la cabeza.
La pareja, que no deseaba perder la ganga, realizó el giro y pidió un video para corroborar el buen funcionamiento del motor y el material fue enviado.
Como estaban en Capiatá dejaron su motocicleta en un surtidor de la zona y abordaron un bus con destino a Coronel Oviedo. Tras varias llamadas hechas al número de contacto del aparente dueño, no recibieron respuesta, y hasta los bloqueó en el WhatsApp, reportó el SNT.
Desde el departamento de Control de Automotores de la Policía informaron que el Toyota pertenece a una docente de nombre Zila del Carmen Cabrera Silva, de acuerdo a los datos de la chapa.
El hijo de la misma refirió que aquel Corsa fue comercializado hace 6 años. El vehículo habría sido vendido, pero sin contrato de por medio, por lo que en los registros la profesora aún figura como titular.
Se presume que la persona que opera desde la cárcel tiene un cómplice afuera, quien sería el encargado de enviar el video de confirmación del buen estado del rodado.
El comisario Melgarejo informó que es el nuevo modus operandi desde las penitenciarías por lo que pidió a la ciudadanía tener el máximo cuidado y no confiar en los precios extremadamente bajos.







