Las autoridades de la India arrestaron a un ciudadano estadounidense acusado de ingresar ilegalmente a la isla Sentinel del Norte para intentar establecer contacto con los sentineleses, una de las últimas tribus completamente aisladas del mundo. Mykhailo Viktorovych Polyakov, de 24 años, fue detenido esta semana tras desembarcar en la isla, situada en el archipiélago de Andamán y Nicobar, en el Océano Índico, violando leyes que prohíben acercarse a menos de cinco kilómetros del lugar.
Según la policía, Polyakov filmó su llegada con una cámara GoPro, dejó objetos en la orilla —incluyendo una lata de refresco— e intentó llamar la atención de los habitantes mediante un silbato. El jefe policial HGS Dhaliwal confirmó que el joven fue presentado ante un tribunal local y permanecerá en prisión preventiva durante tres días mientras avanzan las investigaciones.
Las grabaciones obtenidas muestran que el turista estuvo en la costa de la isla durante unos cinco minutos. También se informó que ya había intentado acercarse en otras dos ocasiones, una de ellas frustrada por empleados de un hotel, cuando pretendía hacerlo en un kayak inflable.
Survival International, organización que defiende los derechos de pueblos indígenas, calificó el hecho como “profundamente perturbador”. Su portavoz, Jonathan Mazower, advirtió sobre el creciente fenómeno de influencers que intentan ganar notoriedad arriesgando la vida propia y la de comunidades vulnerables. El caso fue vinculado a una cuenta de YouTube que mostraría viajes recientes de Polyakov, incluyendo uno a Afganistán.
Los sentineleses, considerados “el pueblo indígena más aislado del planeta”, habitan una isla de tamaño similar a Manhattan. Se estima que son alrededor de 200 personas, aunque el número exacto es desconocido. Viven como cazadores-recolectores y han rechazado durante décadas cualquier intento de contacto, lo que motivó leyes estrictas para protegerlos de enfermedades externas para las cuales no tienen inmunidad.
Unite a nuestro canal de WhatsApp
Este episodio recuerda al trágico caso de John Allen Chau, un misionero cristiano estadounidense asesinado por la tribu en 2018 tras ingresar ilegalmente a la isla. Aquel suceso generó debate internacional y reforzó la necesidad de proteger a estos pueblos.
El gobierno de EE.UU. confirmó estar al tanto del arresto y sigue de cerca el caso. Por su parte, expertos en derechos indígenas recordaron que el respeto a la autonomía de estas comunidades es esencial, especialmente en una era donde las redes sociales incentivan conductas peligrosas en busca de notoriedad viral.
Fuente: BBC
Esta web usa cookies.