La estrella brasileña del Barcelona, Neymar, perdió la calma durante un entrenamiento y se tomó con uno de sus compañeros. Ofuscado, se retiró de la práctica.
La pelea fue con el recientemente incorporado Semedo, un defensor portugués, de 23 años.
Aparentemente, una entrada fuerte del luso hizo enojar al brasileño, quien reaccionó con algunos manotazos. El argentino Javier Mascherano fue quien se encargó de separar a sus compañeros.
El delantero se retiró de la práctica con notorias muestras de molestias.