Recaudan al menos G. 2.000 millones con entradas falsificadas para ver a Bad Bunny

Una presunta red de estafas está en la mira de la Policía Nacional, como los responsables de la falsificación de entradas para el concierto de Bad Bunny que se llevó a cabo el pasado viernes en el estadio La Nueva Olla.

El comisario Julio Vera, jefe del Departamento Especializado contra Hechos Punibles, Económicos y Financieros de la Policía Nacional, habló este lunes a través de Monumental 1080 AM, confirmó que el esquema habría recaudado alrededor de G. 2.000 millones tras el evento, según la denuncia que presentaron los revendedores afectados.

“Tenemos que tener en cuenta los costos de las entradas, que iban de G. 250.000 hasta G. 3 millones”, señaló el uniformado.

Son dos personas las que están en la mira y ya fueron identificados por la Policía Nacional. Las mismas no cuentan con antecedentes y se aguarda la denuncia formal por parte de algún representante de la empresa organizadora del concierto, G5Pro.

Estas dos personas sindicadas como los responsables de la red estuvieron por la zona de Ñemby y Capiatá y fueron nombrados por siete de los 15 denunciantes. Sin embargo no se descarta que haya más personas involucradas.

El comisario Vera explicó que estas dos personas operaban de la siguiente manera, una de ellas, creó un grupo de WhatsApp y ofrecía la entrada más barata y la otra se encargaba de entregar los boletos.

Los interesados eran incluidos en el grupo y se les pedía que no den a conocer el nombre de quienes conseguían las entradas.

Asimismo, les facilitaban un número de cuenta para transferencia y un número de celular para giros. Una vez que se hacía el depósito, los presuntos estafadores les otorgaban el link o el código de confirmación para canjear las entradas.

Fueron cerca de 5.000 personas o más las estafadas, teniendo en cuenta que dentro del grupo de WhatsApp había cerca de 25 revendedores y los mismos ubicaron más de 100 entradas cada uno. En tanto, otras personas que no estaban en el grupo también realizaron las transacciones.

Tras el concierto de Bad Bunny, innumerables quejas se hicieron sentir en las redes sociales, desde las personas, que incluso teniendo su boleto en mano no pudieron ingresar, hasta los que ingresaron y optaron por retirarse nuevamente debido a la superpoblación que había en el estadio.

Una gran cantidad de fanáticos expresaron un descontento y mucha frustración por las horas de espera, largas filas, empujones, nulo control de seguridad en el acceso, colapso, disturbios, sobreventas, personas que ingresaron por las murallas sin entradas y hasta desesperación y desmayos formaron parte de los cuestionamientos sobre el evento.

Muchos recordaron también que la empresa organizadora del evento ya tiene antecedentes por pésima organización.

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