Memoría histórica de la dictadura. Foto: Gentileza.
Víctimas de la dictadura stronista, familiares y ciudadanos siguen con atención la continuidad del juicio penal a policías acusados de torturas. El proceso se reanuda este lunes 12 de enero y es observado como una prueba para el sistema de Justicia. Organizaciones de derechos humanos advierten que las demoras acumuladas ponen en riesgo la posibilidad de una sentencia. Señalan que el avance del juicio será un indicador de la voluntad institucional de reparar los crímenes del régimen. Por ello impulsan una campaña pública de acompañamiento al debate judicial.
Varias organizaciones que trabajan en reparación y memoria de las víctimas de la dictadura stronista esperan la continuidad del proceso. El juicio se realiza contra presuntos torturadores del régimen instalado entre 1954 y 1989. La campaña lleva por lema “Juicio a los torturadores stronistas – Anive hagua oiko”, impulsada por la Plataforma Social de Derechos Humanos, Memoria y Democracia. También participan Fedefam y la Dirección de Memoria Histórica y Reparación, que acompañan a víctimas y familiares. Los colectivos recuerdan que algunas personas afectadas ya fallecieron y que sus parientes buscan una reparación póstuma.
Entre los antecedentes presentados se destaca la causa iniciada a partir de la denuncia de Domingo Guzmán Rolón. A partir de ese caso se abrió el proceso hoy sometido a juicio. Guzmán Rolón fue detenido y torturado en 1976, cuando tenía 19 años. Según se relata, fue perseguido por su pertenencia familiar y su vínculo con una organización campesina. Presentó su primera denuncia en 2011, pero durante años no se registraron avances. Recién en 2017 comenzó el proceso actual y Domingo falleció en mayo de 2024 sin escuchar una sentencia, lamentan las organizaciones.
El juicio oral se inició el 3 de noviembre y continúa en curso, con un recorrido marcado por intentos de nulidad. Las organizaciones describen diversas maniobras dilatorias que incidieron en la lentitud del proceso. De los diez imputados en un inicio, solo tres llegaron finalmente al banquillo. Se trata de Eusebio Torres, Fortunato Laspina y Manuel Crescencio Alcaraz. Los demás acusados fallecieron o permanecen prófugos, lo que para las víctimas refuerza una sensación de impunidad. También señalan que el paso del tiempo dificulta la obtención de justicia efectiva.
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Durante las audiencias, testigos y peritos reconstruyeron el funcionamiento del aparato represivo de la dictadura. Los relatos dieron cuenta de torturas sistemáticas, hambre y encierros prolongados. También describieron métodos de tormento aplicados por agentes entrenados. Para las organizaciones, estos elementos muestran que la tortura fue una práctica organizada y sostenida por el Estado. Hasta ahora se desarrollaron doce audiencias desde el inicio del juicio. En las tres últimas sesiones, las defensas presentaron sus alegatos finales después de las declaraciones de los acusados.
El tramo que se abre este lunes 12 de enero es considerado clave por las víctimas y organizaciones acompañantes. En esa fecha, el Ministerio Público debe presentar sus réplicas a los alegatos de las defensas. Tras esta etapa, el tribunal quedará en condiciones de dictar sentencia. Los colectivos convocan a acompañar el juicio como forma de sostener la demanda de “Memoria, verdad, justicia y reparación”. Recuerdan que víctimas, familiares y ciudadanía organizan de manera permanente actividades de rescate de la memoria. En esas acciones se evocan detenciones, desapariciones y ejecuciones arbitrarias de la dictadura de Alfredo Stroessner.
Fuente: Última Hora
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