Temporal azotó Uruguay y generó varias caídas de árboles (Ministerio del Interior)
Uruguay vivió un fin de semana fuera de lo común. Desde la madrugada del sábado, un ciclón extratropical comenzó a hacerse sentir con fuerza en varias zonas del país. El viento no solo se llevó techos y derribó árboles, también puso a prueba la respuesta de vecinos, bomberos y cuadrillas municipales que no pararon de trabajar.
Todo empezó cerca de las cinco de la mañana, según informó el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae). Montevideo, Canelones, Maldonado y Florida fueron los departamentos más afectados, aunque el impacto se sintió en buena parte del país.
En Punta del Este, por ejemplo, las ráfagas llegaron a rozar los 100 kilómetros por hora. En otras zonas, los vientos sostenidos se mantuvieron entre 50 y 60 km/h.
Techos volados, árboles sobre viviendas y cables caídos complicaron el día. Solo entre las cinco y las nueve de la mañana del sábado, más de 24.000 hogares quedaron sin electricidad. Desde UTE, la empresa estatal de energía, desplegaron equipos durante todo el fin de semana para reponer el servicio, y lo lograron en buena parte del país.
Los bomberos también estuvieron al límite. Atendieron decenas de llamadas: 95 por árboles caídos sobre viviendas, 26 por techos desprendidos y 13 vehículos dañados por la caída de ramas.
Uno de los casos más llamativos ocurrió en el barrio Cerro de Montevideo, donde un árbol cayó sobre un auto en movimiento. Afortunadamente, no hubo heridos. Lo mismo ocurrió en Paso Carrasco, donde un camión fue impactado por un árbol, pero sus ocupantes salieron ilesos.
La Intendencia de Montevideo recibió unas mil denuncias ciudadanas, principalmente por problemas con el arbolado urbano. Siete cuadrillas trabajaron sin pausa para despejar calles y asegurar zonas afectadas. El domingo, la prioridad fue limpiar y recuperar la circulación. Y para el lunes, se planificaron tareas de barrido y reparación en diferentes puntos de la ciudad.
A pesar de los daños, no todo fue negativo. En el interior del país, donde la sequía venía golpeando fuerte, las lluvias trajeron algo de respiro. El presidente Yamandú Orsi reconoció que las precipitaciones fueron un alivio para el campo, aunque también remarcó los desafíos que dejó el ciclón.
Fuente: Infobae
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