Cristo Rey: 50 años de la intervención stronista

1970. Pleno apogeo del régimen stronista. El principal enemigo: el pensamiento crítico. El Colegio Cristo Rey de Asunción siempre se ha caracterizado por ser un promotor del pensamiento crítico en pos de utilizarlo para el bien social. Su crimen” fue la formación de estudiantes “subversivos” dotados de conciencia social, integridad y comprometidos con la realidad social contemporánea. Aún a día de hoy, esa formación es más que necesaria. 

El 13 de enero de 1976, la institución fue intervenida por el Estado a través de disposiciones oficiales del entonces Ministerio de Educación y Culto. Durante un año, hasta el 14 de enero de 1977, el colegio quedó bajo control estatal, con una comisión interventora, en un tiempo marcado por la persecución a propuestas educativas críticas y comprometidas con la formación integral”, recuerda la cuenta oficial del colegio en una publicación subida a su cuenta de Instagram. 

El periodista, escritor y sociólogo, Carlos Martini, recuerda el episodio de la siguiente forma: “En mayo de 1974, cuatro estudiantes, Mario Ocampos, Felix Ruiz, Oscar Merlo y quien esto escribe (Martini) formamos con el Padre Sanmarti un grupo de lectura. Leiamos al educador brasileño Paulo Freire. No fue iniciativa del colegio. Fue nuestra. El grupo se disolvió en agosto de ese año”.

Una noche de diciembre de 1975 fue detenido en la Plaza Italia, Mario. Torturado en la División de Asuntos Técnicos. Supuestamente llevaba en su poder una hoja que decía Carlos Martini. Operación Chapa.

 Martini continua el relato. “En la tarde del viernes 9 de enero de 1976 fui detenido por militares y entregado al Segundo Departamento de Inteligencia del Estado Mayor. Comenzaron los interrogatorios a cargo de su jefe, el entonces Cnel. Benito Guanes Serrano. Me acusaba de haber sido entrenado por el movimiento guerrillero Tupamaros de Uruguay.”

La situación hora involucrados otros miembros de su familia

Sádicos: mis hermanas Fátima (16 años) y Ana (14) fueron llevadas dos siestas al Estado Mayor para SER INTERROGADAS. Les preguntaban sobre ciertos  estudiantes del Colegio que tenían vínculos conmigo. Las interrogaba el Mayor Galo Escobar .

Tanta fue mi sensación de culpa por la intervención que yo sentí cada uno de los dias de estos 50 años que nunca más entré al Colegio.

Estoy en la escalera que bajé por última vez en octubre de 1975 de mi aula del sexto curso . Al lado, mi colación en diciembre de 1975. 50 años y dos culpas fueron demasiado”. Parte del relato desgarrador de Carlos Martini. 

De igual forma, Mario Ferreiro rememoró de esta forma el suceso:  “Para quienes éramos alumnos entonces, la noticia significó vigilancia, miedo y la ruptura abrupta de una adolescencia atravesada por el autoritarismo”; el “mayor delito” de docentes y sacerdotes fue enseñar a pensar, formar criterio y abrir la mirada a un mundo distinto al impuesto por el régimen.

Según un informe de la Comisión de Verdad y Justicia, la dictadura dejó más de 400 desaparecidos, detuvo ilegal y arbitrariamente a casi 20.000 personas y forzó el exilio de más de 20.814 paraguayos.

Es importante recordar no solo la intervención, sino que la dictadura se justificó bajo valores “occidentales, democráticos y cristianos”. De esa forma, se banaliza el mal. Es más importante que nunca reconsiderar ese periodo histórico de nuestro país y condenarlo en sociedad, como se hizo en tantos otros países de la región con una historia similar a la nuestra. 

NUNCA MÁS fascismo en Paraguay.

Fuente: ABC Color, Cáritas.

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