Hay cifras que, por sí solas, cuentan una historia. En este caso, una bastante clara. Durante 2025, la Caja Ferroviaria destinó G. 9.783 millones al pago de jubilaciones y pensiones. Sin embargo, los aportes realizados por los trabajadores apenas alcanzaron los G. 441 millones. La brecha fue absorbida por el Estado, que terminó cubriendo prácticamente todo el gasto.
Los registros oficiales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social muestran que esta situación no es nueva ni excepcional. Año tras año, la Caja Ferroviaria mantiene entre tres y cuatro trabajadores activos. Al mismo tiempo, sostiene a 321 jubilados y pensionados, una cifra que se mantiene casi sin cambios desde 2023.
Esta combinación genera una relación profundamente desequilibrada. De acuerdo con el Boletín Estadístico de Seguridad Social 2024, la proporción entre aportantes y beneficiarios ronda el 0,01. Dicho de manera sencilla: por cada persona que aporta, hay más de cien que reciben una jubilación o pensión.
Cuando se observa el financiamiento en detalle, el panorama es aún más elocuente. En 2025, los aportes cubrieron apenas el 4,5% del total destinado a jubilaciones. El 95,5% restante provino directamente del Tesoro Público. Es decir, el sistema se mantiene casi por completo gracias a recursos estatales.

A pesar de esta dependencia, la Caja Ferroviaria figura como “activa” dentro de los registros oficiales. Esto le otorga reconocimiento formal dentro del esquema previsional, pero también deja en evidencia que su continuidad está atada al respaldo financiero del Estado.
La especialista en seguridad social Vanessa Cubas explicó que este tipo de cajas pequeñas suelen quedar atrapadas en un esquema difícil de sostener en el tiempo. Según señaló en NPY, una posible salida es avanzar hacia una convergencia de reglas y parámetros, o bien integrar estos fondos a un sistema más amplio, con mayor cantidad de aportantes y una base financiera más sólida.
Crisis en las jubilaciones del IPS
♦️ La abogada, Vanessa Cubas Díaz explicó el déficit estructural que presenta el sistema.
️ «La relación de diez trabajadores activos por cada jubilado no alcanza para sostener los beneficios»
♦️ El déficit se debe al incumplimiento del… pic.twitter.com/EaEo9dTnLV
— NPY Oficial (@npyoficial) January 13, 2026
La lógica detrás de esta idea es simple: si las condiciones y los esfuerzos son similares, también deberían serlo las prestaciones. De esta manera, se reduciría la existencia de regímenes aislados que no cuentan con respaldo contributivo suficiente.
El año pasado, la Caja Fiscal registró un déficit de USD 380 millones
Todo esto ocurre en un contexto más amplio de presión sobre el sistema previsional estatal. En 2025, la Caja Fiscal registró un déficit de USD 380 millones, mientras el Poder Ejecutivo impulsa una reforma que continúa su recorrido en el Congreso. Aunque no se enfoca específicamente en el sector ferroviario, el escenario general vuelve inevitable la discusión sobre cómo sostener estos esquemas en el largo plazo.
Fuente: ÚH







