El presidente de la Comisión Permanente del Congreso Nacional, senador Colym Soroka, se refirió al Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. El legislador destacó su relevancia estratégica para la apertura de mercados y el aumento de exportaciones. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos que podrían surgir a largo plazo si Paraguay acepta exigencias que condicionen su sistema productivo. Su posición combina apoyo al proceso con llamados a cautela.
Soroka señaló que Paraguay cuenta con una producción agropecuaria sólida y competitiva. Afirmó que el país tiene capacidad para incrementar de forma importante sus volúmenes de exportación. No obstante, indicó que la principal preocupación del sector productivo está en posibles exigencias futuras de la Unión Europea. Mencionó, en ese punto, regulaciones vinculadas a fitosanitarios, semillas, fungicidas, herbicidas y otros insumos esenciales para la agricultura y la ganadería.

El senador sostuvo que hoy se celebra la mayor productividad y la apertura de mercados. Pero insistió en la necesidad de hablar con claridad sobre el futuro. Advirtió que, si en algunos años se imponen limitaciones sobre qué productos utilizar o cómo producir, podrían aparecer problemas serios. Enfatizó que la previsibilidad regulatoria es clave para planificar inversiones y proteger la competitividad del campo.
En ese contexto, Soroka remarcó que rubros estratégicos como la soja, el arroz, el maíz y otros cultivos no deben quedar sometidos a reglamentos internacionales que no se ajusten a la realidad productiva del país. Señaló que no se puede poner en riesgo la producción nacional ni permitir que quede sujeta a exigencias externas. Sostuvo que el sistema de control de plagas y malezas es soberano y no debe ser condicionado por “recetas ajenas”.
El parlamentario también cuestionó lo que considera una postura proteccionista de la Unión Europea y marcó contradicciones en el discurso ambiental. Indicó que, mientras se habla de cuidado del medio ambiente, se mantienen sistemas que calificó como altamente contaminantes. Sin embargo, observó que las exigencias suelen recaer sobre los países productores. A pesar de estas críticas, aclaró que, según lo expuesto por el canciller Rubén Ramírez, el texto actual del acuerdo no incorpora imposiciones productivas ni ambientales adicionales para Paraguay.
De acuerdo con lo informado, se explicó que el acuerdo, una vez firmado, no vendría atado a exigencias directas de la Unión Europea. Esto genera tranquilidad en el sector productivo, que identificaba ese punto como su mayor temor. En este escenario, Soroka consideró que el entendimiento debe avanzar, al representar una oportunidad histórica para el país. Destacó que se trata de la apertura de mercado más grande a la que Paraguay haya aspirado. Subrayó que el pedido central es evitar condicionamientos al sistema de producción. Entre los aspectos positivos, resaltó los beneficios al sector porcino, que accederá al mercado europeo con arancel cero, con 1.500 toneladas adicionales de carne porcina al año, equivalentes a 1,5 millones de kilos, lo que podría incentivar nuevas inversiones y fortalecer la cadena productiva.
Fuente: Última Hora







