Donald Trump posa con la medalla del Nobel junto a María Corina Machado Daniel Torok / The White House
La entrega de la medalla del Nobel por María Corina Machado a Donald Trump generó asombro internacional. El encuentro ocurrió este jueves en el Salón Oval de la Casa Blanca. La líder venezolana cedió su galardón al mandatario estadounidense de forma inédita. Noruega reaccionó con incredulidad ante este gesto que rompe con las normas tradicionales del premio.
Janne Haaland Matlary, académica de la Universidad de Oslo, criticó duramente la acción en la emisora pública NRK. Ella calificó el acto como patético y carente de sentido absoluto. Además, afirmó que representa una falta total de respeto hacia el prestigioso galardón. La indignación se extendió rápidamente entre los círculos políticos del país nórdico.
Donald Trump recibió el premio tras sostener que merece el reconocimiento por su gestión internacional. Sin embargo, el Comité Nobel Noruego emitió un comunicado aclarando las reglas del galardón. La organización recordó que la medalla no puede compartirse ni transferirse bajo ninguna circunstancia. Este hecho profundiza la tensión entre la Casa Blanca y el comité noruego.
Algunos sectores interpretan la concesión del premio a Machado como una estrategia política deliberada. Sugieren que fue un intento de evitar el descontento de Trump durante su campaña. Por lo tanto, la reputación de la institución enfrenta nuevos cuestionamientos por su creciente politización.
El caso de Machado contrasta con la acción realizada por el periodista Dmitry Muratov en 2022. Muratov subastó su medalla para recaudar fondos destinados a refugiados ucranianos. Aquella iniciativa benéfica no provocó objeciones significativas dentro de la sociedad noruega. En cambio, la entrega directa a un líder político actual genera un rechazo casi unánime.
La dirigente venezolana ha buscado alinearse estrechamente con la administración Trump en los últimos meses. Ella evitó criticar la deportación de cientos de migrantes venezolanos hacia El Salvador. Además, mantuvo silencio sobre ataques a barcos que causaron más de cien muertes. Machado justificó su gesto como un reconocimiento al compromiso de Trump con la libertad.
El Premio Nobel de la Paz tiene una larga trayectoria de elecciones polémicas. Alfred Nobel estableció las bases del galardón en su testamento de finales del siglo diecinueve. A menudo, las decisiones del comité noruego han provocado desconcierto a nivel global. Los miembros del comité son elegidos directamente por el Parlamento de Noruega.
Barack Obama recibió el premio en 2009 antes de aumentar tropas en Afganistán. Aung San Suu Kyi fue criticada posteriormente por su postura ante la masacre de los rohingya. Asimismo, Abiy Ahmed ganó el galardón y poco después inició una guerra civil sangrienta. Estos antecedentes alimentan el debate sobre la validez de los criterios de selección actuales.
Noruega y Estados Unidos atraviesan un momento de fricción diplomática por asuntos comerciales. El fondo soberano noruego decidió vender acciones de la empresa Caterpillar recientemente. Esta medida enfureció a los seguidores de Trump en territorio estadounidense. Además, ambas naciones negocian la reducción de aranceles que afectan la economía nórdica.
Raymond Johansen, exalcalde de Oslo, calificó la situación como vergonzosa y perjudicial para el premio. Trygve Slagsvold Vedum llamó a Trump fanfarrón por aceptar el objeto. Además, la líder de la Izquierda Socialista describió la medida como algo absurdo. Por consiguiente, la controversia amenaza con dañar la legitimidad de este símbolo diplomático mundial.
Fuente: Por Ott Ummelas y Heidi Taksdal Skjeseth para Bloomberg
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