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Muere el sacerdote y polímata José Zanardini

El sacerdote salesiano y antropólogo José Zanardini falleció a los 83 años. De origen italiano, dedicó casi cinco décadas al estudio de pueblos indígenas en Paraguay.

José Zanardini. Foto: Gentileza.

La comunidad salesiana y el ámbito académico paraguayo se encuentran de luto por el fallecimiento del sacerdote y antropólogo José Giuseppe Zanardini, de 83 años, ocurrido en la madrugada de este lunes. El religioso, perteneciente a la congregación Domingo Savio, fue reconocido por su labor pastoral y por su extensa trayectoria como investigador. Su trabajo se centró en los pueblos indígenas del Paraguay y en la antropología social, campos a los que dedicó gran parte de su vida.

El sacerdote nació en Brescia, en la región de Lombardía y recidió en Paraguay por 47 años. Su primer contacto en el país fue con el pueblo ayoreo, en el Chaco paraguayo, donde convivió y trabajó durante varios años. Ese vínculo marcó su enfoque sobre las culturas originarias. Su legado académico e investigativo es considerado clave para las ciencias sociales y el conocimiento de las comunidades indígenas del país. A través de su labor, contribuyó al desarrollo de la educación intercultural y a la promoción de la autonomía de estos pueblos.

Una vida dedicada al conocimiento 

El padre Zanardini poseía títulos de grado en química e ingeniería del Politécnico de Milán. Posteriormente estudió Filosofía en Brescia y Teología en Roma. Ya radicado en Paraguay, decidió profundizar su formación en antropología. Estudió dos años en el país y luego viajó a Londres, donde realizó un doctorado en Antropología Social. Además, se desempeñó como teólogo, sociólogo, docente e investigador, con una especialización constante en las culturas originarias del Paraguay.

En el ámbito institucional, Zanardini fue director del Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica de Asunción durante 22 años. También presidió ese centro y el Centro de Investigaciones Antropológicas del Paraguay (Ceaduc). Ocupó la vicepresidencia de la Asociación Indigenista del Paraguay. Asimismo, fue coordinador de la Comisión Nacional de Bilingüismo del Ministerio de Educación y Ciencias y secretario ejecutivo de la Red de Cooperación Intercultural Multilingüe.

Además, integró la Academia Paraguaya de la Historia, la Real Academia de la Historia de España, la Academia Argentina de la Historia, la Academia Colombiana de la Historia y el Instituto Brasileño de la Historia y Geografía.

Su legado

Su aporte fue reconocido mediante diversos premios. En 2001 recibió el Premio Internacional de la Paz, otorgado por el Gobierno de la Región de Lombardía, distinción destinada a italianos que se destacan en el exterior por su labor en favor del entendimiento entre los pueblos. En 2009 fue galardonado con el premio Cuore Amico, conocido como “el Nobel de los misioneros”. En 2016, el Congreso Nacional le entregó la medalla El Cabildo, en reconocimiento a su trabajo en creatividad, innovación e investigación científica.

Su producción bibliográfica es amplia y diversa. Publicó Mirando de frente en 1991 y Los indígenas del Paraguay en 2001. Posteriormente lanzó Rocío tropical en 2002. En 2010 presentó Enseñanzas del Bicentenario ante los desafíos globales de hoy y en 2015 Sabiduría en la diversidad. Más tarde aparecieron Democracia, derechos humanos, integración e identidad: Realidades y desafíos en 2017 y la novela Entre la selva y el Vaticano en 2020, donde abordó la espiritualidad, la medicina chamánica y la cultura indígena. Luego publicó Luces en la selva: Reflexiones sobre el mundo indígena en el Paraguay en 2021, el Diccionario cuatrilingüe: Ayoreo, español, guaraní, portugués en 2023 y Ayoeode Oijnane: Relatos de la selva: Ayoreo-Castellano en 2024.

Un último adiós

Desde la comunidad salesiana se resaltó que su partida deja un “vacío enorme”. El padre Nilo Zárate lo describió como pastor e intelectual que supo articular pastoral, antropología, lingüística, ética y conocimiento histórico. Recordó que su compromiso social se reflejó también en las villas de Limpio y mencionó que la dictadura de Alfredo Stroessner lo vigilaba e intentaba amedrentarlo.

Señaló además que las publicaciones antropológicas de Zanardini muestran solo una parte de su compromiso con los pueblos indígenas y que quienes lo conocieron buscarán continuar sus proyectos e inspiraciones.

Fuente: Última Hora