Un segundo artefacto explosivo fue desactivado este jueves en la zona de Marina Cué, departamento de Canindeyú, en el marco de una serie de ataques registrados contra establecimientos rurales del norte del país.
Lo que más preocupa es el detalle de la ubicación: este nuevo explosivo estaba a unos 40 metros de otro dispositivo que había detonado el martes en el mismo sector. Es decir, no se trata de un hecho aislado, sino de una situación que obliga a pensar que el área pudo haber sido preparada con más de un artefacto.
¿Dónde se encontró y cómo se llegó al hallazgo?
El dispositivo apareció durante un operativo de rastrillaje en la Reserva Privada Campos Morombi, una zona ubicada entre Canindeyú y Caaguazú. En ese lugar ya se habían reportado hechos violentos recientemente: se mencionó un ataque con explosivos y también disparos contra un ciudadano brasileño.
Según explicó Silguero, el artefacto fue desactivado de forma controlada y ahora está bajo análisis técnico. ¿Qué buscan con ese análisis? Determinar qué tipo de explosivo era, de dónde pudo venir y si tiene alguna relación con otros ataques ocurridos en las últimas semanas.
#ALaGran730 Canindeyú en zona roja: Otro atentado con explosivos pero en Marina Cué
«Estamos previendo una reunión en Curuguaty en relación a estos eventos en donde se utilizaron explosivos. Se pudo desactivar uno de los explosivos que estaba a 40 metros del que detonó. Ya… pic.twitter.com/097tiXhLNd
— ABC TV Paraguay (@ABCTVpy) January 22, 2026
En declaraciones a la prensa, el subcomandante resumió la situación: pudieron neutralizar el explosivo y el equipo técnico ya trabaja para identificarlo con precisión.
Una cadena de ataques en estancias
Este hallazgo no aparece en el vacío. Canindeyú viene registrando episodios repetidos de violencia en zonas rurales. De hecho, las autoridades recordaron que el martes se detonó un explosivo en la estancia Biogranos, en el distrito de Yasy Cañy. Ese hecho habría sido el octavo ataque contra ese establecimiento, de acuerdo con lo indicado por las autoridades.
Con ese panorama, la Policía anunció que reforzó controles y que se realizará una reunión de seguridad en Curuguaty, donde se van a evaluar medidas junto con otras instituciones del Estado. La señal es clara: buscan coordinar una respuesta más amplia y con más presencia en el territorio.
¿Quiénes podrían estar detrás?
En el informe preliminar que manejan los investigadores, se menciona una posible vinculación con grupos de “sintierras”, presuntamente liderados por Rubén Villalba, quien está procesado por invasión de inmuebles y otros hechos punibles.
Pero desde el Gobierno también dejaron abierta otra línea: dijeron que no se descarta ninguna hipótesis, incluso la posibilidad de una reaparición del autodenominado EPP, por lo que la investigación sigue en marcha y todavía no hay una conclusión definitiva.
Fuente: ABC Color







