Acuerdo TikTok–EEUU redefine el control del algoritmo

El reciente acuerdo entre Estados Unidos y TikTok marca un punto de inflexión para ByteDance y para las ambiciones globales de las empresas tecnológicas chinas. A pesar de que una de cada siete personas en el mundo usa la aplicación, la compañía ha enfrentado años de presiones políticas y regulatorias. Ya en su primer mandato, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para retirar la app de las tiendas estadounidenses.

Para responder a esas preocupaciones, ByteDance impulsó el llamado Proyecto Texas. La iniciativa consistió en alojar los datos de usuarios estadounidenses en servidores dentro del país, administrados por la firma estadounidense Oracle. Al mismo tiempo, la compañía trasladó su sede a Singapur y Los Ángeles, en parte para tomar distancia de sus raíces chinas. Estas medidas fueron vistas como concesiones importantes. Sin embargo, en 2024 el Congreso aprobó una ley que amenazaba con prohibir TikTok si ByteDance no cedía la propiedad mayoritaria y modificaba la forma de operar en el mercado estadounidense.

Re-estructuración del negocio

Como resultado, se cerró un acuerdo que separa la aplicación en Estados Unidos del resto del negocio global bajo un nuevo consorcio de empresas, entre ellas Oracle. TikTok se mantiene activo en un mercado clave, pero bajo condiciones que subrayan los límites que enfrenta ByteDance. La empresa conservará acceso a los 200 millones de usuarios y a 7,5 millones de negocios estadounidenses, aunque pierde el control directo del algoritmo y de los datos. En adelante, licenciará el algoritmo a la nueva entidad local, en un esquema valorado en unos 14.000 millones de dólares por la administración Trump.

Especialistas destacan que el “poder” de TikTok reside en su grafo de contenidos, un algoritmo que combina miles de señales para ofrecer videos altamente personalizados. Con un algoritmo reentrenado con datos sólo de Estados Unidos, la experiencia de uso cambiará. Esto podría reducir la viralidad global: contenidos que antes se expandían de forma orgánica desde otras regiones hacia el mercado estadounidense tendrían hoy menos impulso, obligando a marcas y creadores a replantear estrategias y acuerdos comerciales.

Las estimaciones indican que en 2024 TikTok obtuvo entre 20.000 y 26.000 millones de dólares en ingresos globales, de los cuales alrededor de 10.000 millones provinieron de Estados Unidos, con la publicidad como eje central. Los cambios podrían impactar en esos resultados, aunque ByteDance mantiene una participación del 19,9 % en la operación estadounidense y, por ende, una parte de las utilidades. Analistas señalan además que gestionar algoritmos separados, equipos divididos y una gobernanza paralela incrementará costos, ralentizará la innovación y sumará complejidad operativa para la compañía.

Geopolítica y TikTok

La trayectoria reciente de ByteDance ofrece antecedentes de otros choques geopolíticos. La prohibición de TikTok en India en 2020 supuso la pérdida de su entonces mayor mercado, con 200 millones de usuarios, en el marco de un veto que afectó a unas 200 aplicaciones chinas. Pese a ese golpe, la firma siguió creciendo y consolidó su posición mediante Douyin, su aplicación hermana en China, rentable y políticamente alineada. Mientras tanto, la comparación con Huawei ilustra respuestas distintas de los gobiernos occidentales: algunas empresas chinas son excluidas casi por completo, otras —como TikTok— pueden continuar, pero con límites estrictos sobre datos, algoritmos y control del discurso en mercados estratégicos.

En este escenario, ByteDance mantiene el control total de Douyin y diversifica su actividad con inversiones en centros de datos, computación en la nube e inteligencia artificial. Analistas sostienen que el caso TikTok ya no se centra sólo en seguridad de datos, sino en quién define cultura, discurso e influencia en Estados Unidos. La realidad es que la empresa seguirá presente en ese mercado, pero sometida a condiciones que podrían replicarse en otros países. Algunos expertos consideran que el modelo de licenciamiento del algoritmo y la creación de estructuras locales podría transformarse en un esquema de referencia para futuras expansiones de otras tecnológicas chinas, en un entorno de creciente desconfianza hacia Pekín.

Fuente: BBC

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