Nacionales

Alcoholismo joven en Paraguay: apoyo en AA

María Delia Delvalle, presidenta de la Junta de Servicios de Alcohólicos Anónimos en Paraguay, detalla el aumento del consumo en edades tempranas, el trabajo de los grupos de autoayuda y la importancia de buscar apoyo familiar y comunitario.

María Delia Delvalle, presidenta de la Junta de Servicios de Alcohólicos Anónimos en Paraguay. Foto: Gentileza.

El consumo problemático de alcohol continúa siendo una de las principales preocupaciones de salud pública en Paraguay y afecta cada vez a personas más jóvenes. La amplia aceptación social de la bebida, impulsada también por la publicidad, facilita el acceso al alcohol y retrasa la búsqueda de ayuda. En este contexto, Alcohólicos Anónimos (AA) cumple 50 años de presencia en el país. Su presidenta de la Junta de Servicios, María Delia Delvalle, explica cómo trabajan con quienes enfrentan la enfermedad y con sus familias.

Delvalle aclara que AA se trata únicamente de grupos de autoayuda donde participan personas de cualquier género, religión, edad, posición económica o política. Las reuniones tienen dos modalidades: las cerradas, dirigidas exclusivamente a miembros y en las que se preserva el anonimato, y las abiertas o de información pública, en las que cualquier persona puede acercarse para conocer más sobre la problemática y el programa. En los grupos suelen llegar personas desde los 18 años, con una franja de 25 a 40 años en la que se observa con frecuencia el consumo problemático.

Lo que preocupa

La presidenta de AA señala que existen datos preocupantes sobre el inicio temprano. Explica que encuestas y estadísticas han registrado menores de 14 años ya en consumo, con inicios incluso a los 9 o 10 años. Entre adolescentes y jóvenes, el deseo de pertenecer a un grupo y la influencia de pares que ya consumen se combinan con la disponibilidad libre del alcohol. A su criterio, esta facilidad de acceso multiplica los riesgos y convierte al alcohol en una “puerta de entrada” para otras adicciones.

Delvalle indica que una persona debería buscar ayuda cuando ya no logra detener la ingesta por sí misma. Muchas veces, sostiene, el propio consumidor no toma conciencia hasta que pierde el control y el entorno comienza a llamar la atención sobre su conducta. Señala como señales de alarma las sanciones laborales, la pérdida del empleo, incidentes de tránsito o situaciones de violencia con otras personas. En esos momentos, el acompañamiento familiar y la derivación hacia un programa de apoyo se vuelven claves.

La filosofía de AA

El lema de las “24 horas” resume la filosofía de trabajo de AA. El programa propone concentrarse en el “solo por hoy”: no levantar la primera copa y sostener la sobriedad día a día, sin promesas irreales. La meta es encadenar esas 24 horas de abstinencia con el apoyo del grupo y la propia fuerza de voluntad. Delvalle afirma que “el alcoholismo es un problema del que no se sale solo, se necesita ayuda” y remarca la importancia de que la familia vea a la persona “con mucho amor” y la encamine hacia el programa.

En cuanto al vínculo institucional, AA es una entidad independiente de reconocimiento mundial y no recibe apoyo económico del Estado. En Paraguay, se busca articular con dispositivos de salud y centros de atención a las adicciones, así como con instituciones como cárceles, donde ya existieron grupos de autoayuda. Delvalle menciona que en otros países los grupos de AA funcionan junto a dispositivos de desintoxicación, favoreciendo la adhesión al tratamiento. En el país aún no se consolidaron estos enlaces, aunque se mantienen conversaciones con la Municipalidad de Asunción, el Ministerio de Salud y el programa Sumar.

La presidenta de AA relata que ha conocido historias de personas que llegaron sin esperanza, durmiendo en la calle sobre cartones, y que con el tiempo lograron cambiar su vida, terminar el bachillerato, seguir estudios universitarios y prestar servicio a la comunidad. También menciona casos de mujeres que habían perdido la custodia de sus hijos y, tras sostener la sobriedad, pudieron recuperarla. Recuerda que Alcohólicos Anónimos tiene 90 años de vigencia a nivel mundial y 50 años en Paraguay, acompañando a quienes buscan dejar el consumo. Para recibir información, las personas interesadas pueden contactar al (021) 907-805 o al (0983) 847-093. Además, se anuncia un almuerzo comunitario en homenaje a la hermana Regina Sian y el lanzamiento de un libro de testimonios de miembros del programa.

Fuente: Última Hora