La intendenta de Valenzuela, Mirtha Fernández (PLRA). Foto: ABC TV.
La intendenta de Valenzuela, Mirtha Elizabeth Fernández (PLRA), reconoció que los trabajos de reparación de calles y caminos vecinales en su distrito tienen una duración limitada. Señaló que estos arreglos deben repetirse cada año debido al deterioro de los tramos. La jefa comunal cumple su tercer periodo consecutivo desde 2010 y sostiene que la causa abierta por presunta mala administración tiene un componente político. Las denuncias incluyen supuestas obras “fantasma” financiadas con recursos municipales. Pese a los cuestionamientos, afirmó que la ciudad pasó de tener calles polvorientas a contar con servicios básicos e infraestructura mejorada.
Fernández negó que el camino interno de la compañía Piraretâ haya sido reparado recientemente por la municipalidad. Ese tramo fue arreglado la semana pasada por vecinos que se declararon cansados del mal estado de la calle. La intendenta confirmó, sin embargo, que el último mantenimiento ejecutado por el municipio en esa zona se realizó el año pasado. Explicó que las intervenciones en los caminos vecinales se realizan con apoyo del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), la Gobernación de Cordillera y maquinaria municipal. Indicó que los tramos se programan de acuerdo con las posibilidades y recursos disponibles.
Según la intendenta, los caminos rurales son de tierra y se cargan con ripio. Con las lluvias, estos tramos se deterioran de forma recurrente. Afirmó que los arreglos “en absoluto duran más de seis u ocho meses” y que, en un año, deben volver a intervenirse. Sobre el camino de Piraretâ, señaló que el inicio de obras oficiales estaba previsto recién para marzo. Sin embargo, el mal estado obligó a los vecinos a realizar trabajos por cuenta propia. Fernández argumentó que se trata de caminos que no son “de todo tiempo”, lo que explica su rápida degradación.
La jefa comunal sostuvo que, en los últimos quince años, se ejecutaron 18 kilómetros de empedrados en Valenzuela. Agregó que también se habilitaron miles de kilómetros de caminos vecinales mediante el trabajo conjunto entre la municipalidad y los vecinos. Detalló que, en algunos casos, los pobladores donan ripio; en otros, lo compra la comuna o los propios vecinos. Indicó que estas tareas requieren coordinación constante con distintas instituciones. En relación con la causa por presunta mala administración, afirmó que todas las obras denunciadas existen y que demostrará su ejecución en el juicio oral pendiente.
Fernández aseguró que los cuestionamientos comenzaron en 2020, cuando volvió a presentar candidatura para un tercer periodo. Sostuvo que las acusaciones tienen un tinte político y que existen denuncias que se remontan incluso a 2015 y a auditorías de contrataciones públicas. La intendenta afirmó que mantiene el mismo nivel de vida y continúa residiendo en la misma vivienda. Señaló que no registra crecimiento material en ese tiempo. Expresó confianza en que “la verdad siempre sale a la luz” y reiteró que buscará probar su inocencia.
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La Fiscalía Zonal de Piribebuy, a cargo de la agente Betti Brítez, presentó en setiembre del año pasado una imputación contra Fernández y otras cinco personas. La acusación es por presunta comisión de lesión de confianza y producción de documentos no auténticos, en su modalidad de uso y declaración falsa. Según la imputación, el perjuicio patrimonial a la municipalidad rondaría los G. 300 millones.
Ese monto se relaciona con pagos realizados con recursos del Fonacide por obras de construcción que presuntamente no se habrían ejecutado. El caso avanzará a juicio oral, instancia en la que la intendenta anunció que presentará sus descargos sobre las obras cuestionadas.
Fuente: ABC Color
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