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Lambaré: Vecinos exigen agua y denuncian a dirigente político

Pobladores de Lambaré denuncian que la aguatería de Oscar Pundik falla ante cada corte de luz. Exigen que la Essap asuma el suministro tras años de precariedad.

Óscar Pundik y su aguatería Puerto Pabla

Pobladores del barrio Puerto Pabla y zonas aledañas en Lambaré denunciaron haber pasado casi diez horas sin agua potable. Esta preocupante situación se repite de forma sistemática según los testimonios de los afectados. La falta del líquido vital deja expuesta la fragilidad del sistema que abastece a una parte importante de la ciudad.

El extenso corte ocurrió en un horario crítico para toda la población trabajadora local. La falta de suministro afectó de manera grave a los hogares y a los comercios del barrio. Muchas familias quedaron sin posibilidad de cubrir sus necesidades básicas de higiene y alimentación durante toda la jornada.

Según explicaron los habitantes, el inconveniente inició tras una interrupción del servicio eléctrico en la zona. Este suceso provocó la detención inmediata de todo el sistema de bombeo de la aguatería privada local. Sin embargo, la empresa responsable no activó ningún protocolo de respuesta rápida ante la emergencia.

La aguatería que opera en el sector carece de un generador eléctrico propio para enfrentar estas contingencias. Por este motivo, el servicio se suspende cada vez que falla la energía de la red pública. La firma privada no posee tanques de reserva adecuados ni planes para garantizar la continuidad.

El monopolio de Oscar Pundik

El servicio es prestado desde hace más de veinte años por la empresa de Oscar Pundik. El propietario es identificado por los vecinos como un conocido dirigente vinculado al Partido Colorado local. Además, el empresario mantiene el control exclusivo del suministro gracias a sus fuertes vínculos políticos.

Los pobladores denuncian que este padrinazgo político permite un monopolio que no recibe controles efectivos de nadie. Esta supuesta protección evitaría que las autoridades nacionales exijan mejoras estructurales urgentes en la planta. Por lo tanto, la aguatería sigue operando de forma deficiente a pesar de las constantes quejas ciudadanas.

Reclamo de intervención de la Essap

Los reclamos por la pésima calidad del servicio no son una novedad para los lambareños. El sistema padece de baja presión, cortes prolongados y falta de mantenimiento desde hace varios años. Además, la infraestructura actual no se adaptó al acelerado crecimiento poblacional que registró el barrio Puerto Pabla.

Ante esta crisis, los habitantes claman por una intervención inmediata de las autoridades del Gobierno nacional. Los usuarios exigen que la Essap ingrese finalmente al barrio para gestionar el suministro de agua. Señalan que la administración de Pundik ofrece un servicio paupérrimo que mantiene en vilo a la comunidad.

Fuente: El Nacional