Carlos Fernández Valdovinos, ministro de Economía y Finanzas. ELVIS GONZÁLEZ
El Ministerio de Economía y Finanzas trabaja en una nueva propuesta para reformar la Caja Fiscal. La idea es que el Estado aumente su aporte progresivamente hasta llegar al 5%. En un inicio, se había planteado un tope del 3% para enfrentar el déficit financiero. Con este cambio, el Gobierno busca frenar la marcha nacional convocada por los gremios docentes.
El ministro de Educación, Luis Ramírez, lanzó una advertencia clara: si no se hacen reformas, los maestros podrían dejar de cobrar sus sueldos en tres años. Según explicó, el desequilibrio actual amenaza con hacer insostenible el sistema previsional en el mediano plazo. Por eso, desde el Ejecutivo insisten en que los ajustes legales ya no pueden postergarse.
Cómo funcionaría el nuevo esquema de financiamiento
La propuesta contempla que el primer año el Estado aporte un 1%. A partir de ahí, la cifra subiría un punto porcentual cada año hasta alcanzar el 5% en el quinto año. Sin embargo, este plan aún debe ser discutido y aprobado en el Congreso Nacional.
Si se aprueba, el Estado terminaría destinando más de 300 millones de dólares en cinco años. Cada punto porcentual implicaría un gasto de unos 65 millones. Hoy en día, el aporte estatal es del 12,9% sobre el total del esquema previsional. Desde organismos como el FMI, han recomendado reducir ese porcentaje para mejorar el perfil crediticio del país.
Bajar ese nivel de aporte es clave para que Paraguay pueda alcanzar el tercer grado de inversión internacional. Además, el equipo económico evalúa aplicar cambios graduales en el sistema previsional de las fuerzas de seguridad. El objetivo es mitigar el impacto social de la reforma, en especial para los uniformados con menos años de servicio.
Cambios para policías y militares, y presión sindical
En el caso de la Policía Nacional, se plantea un tope de 10 años de servicio para acceder a ciertos beneficios, mientras que para las Fuerzas Armadas se evalúa un límite de 15 años. Hoy por hoy, apenas cinco docentes activos sostienen el pago de un jubilado, una proporción que pone en aprietos a la Caja Fiscal.
Ramírez aseguró que el anteproyecto busca garantizar el futuro económico de los docentes paraguayos. Todo el gabinete ha respaldado al ministro Carlos Fernández Valdovinos en este proceso, y el Gobierno pretende que la ley esté lista antes de que termine el receso parlamentario de verano. Por eso, la sesión extraordinaria del 5 de febrero será clave para el oficialismo.
Mientras tanto, los gremios docentes anunciaron protestas en distintos puntos del país. Exigen que el Congreso incluya ajustes sugeridos por sus equipos técnicos. Esto ocurre luego de que el Ejecutivo rechazara la instalación de una mesa de diálogo previa. El conflicto será una prueba importante para la capacidad de negociación del gobierno de Peña.
Fuente: LPO
Esta web usa cookies.