Política

La caída del dictador: cuando Stroessner no aceptó la traición de Rodríguez

A 37 años del golpe de Estado, un exintegrante de la escolta de Stroessner relató la incredulidad y derrota del dictador en sus últimas horas de poder.

Han pasado 37 años desde la caída de la dictadura stronista, pero algunos recuerdos de aquellas horas decisivas siguen intactos en la memoria de quienes estuvieron allí.

Uno de ellos es Hugo Roberto Lefebvre, quien formaba parte de la escolta presidencial y fue testigo directo de lo que ocurrió durante la noche del 2 y la madrugada del 3 de febrero de 1989, cuando el poder de Alfredo Stroessner comenzó a deshacerse.

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En un testimonio brindado a la radio 780 AM, Lefebvre recordó que el entonces mandatario se mostró profundamente confundido frente a los acontecimientos que se desarrollaban. Según relató, Stroessner no lograba dimensionar el alcance del levantamiento militar ni aceptar quién estaba realmente al mando de la sublevación.

Esa incredulidad marcó su reacción durante gran parte de la noche. De acuerdo con Lefebvre, Stroessner se resistía a creer que el golpe estuviera siendo encabezado por el general Andrés Rodríguez, su consuegro y uno de los hombres de mayor confianza dentro del régimen.

En medio de esa confusión, el exdictador mantuvo una conversación con el general Germán Martínez, en la que dejó en evidencia su desconcierto con una frase que, según el testigo, reflejaba su estado emocional:
“Germán, Germán, ¿por qué Rodríguez me hace esto?”.

Para Stroessner, resultaba difícil aceptar que Rodríguez estuviera liderando la rebelión militar. En ese momento, ambos estaban unidos por un vínculo familiar: Marta Rodríguez, hija del general Andrés Rodríguez, estaba casada con Hugo Alfredo Stroessner Mora, hijo del dictador. Esa relación reforzaba aún más la negación del mandatario ante la información que recibía.

Lefebvre señaló que, pese a las reiteradas explicaciones de su entorno, Stroessner insistía en creer que Rodríguez no formaba parte del levantamiento. Incluso, la única orden concreta que dio en esas horas fue organizar un grupo para “rescatarlo”, convencido de que su consuegro estaba retenido por coroneles inconformes.

Según el relato, nadie logró hacerlo cambiar de idea. Aun cuando se le explicó que Rodríguez comandaba la sublevación, Stroessner se aferró a una versión que ya no se correspondía con la realidad que se imponía fuera de su entorno inmediato.

Fue en ese contexto cuando Lefebvre afirma haber visto, por primera vez, a un Stroessner vencido. En su testimonio, describió ese momento como el instante en que el dictador tomó conciencia de que su poder, sostenido durante más de tres décadas, estaba llegando a su fin.

Fuente: El Nacional