Camionetas de lujo para Ministros de la Corte. El Observador
La Corte Suprema de Justicia concretó una millonaria compra de vehículos de alta gama para sus nueve ministros. El costo total de esta operación alcanza los G. 5.161.500.000, financiados con recursos públicos. Cada unidad tiene un precio individual de G. 573.500.000. Los fondos provienen de los presupuestos estatales de los años 2025 y 2026.
Los rodados ya descansan en el estacionamiento del Poder Judicial en el barrio Sajonia. Actualmente, la institución solo aguarda la documentación pertinente para realizar la entrega oficial a cada magistrado. Estos ministros ya cuentan con otros vehículos del Estado a su entera disposición. Sin embargo, la renovación de la flota se ejecutó sin mayores cuestionamientos internos.
La compra genera un fuerte contraste con la realidad de los trabajadores judiciales. Mientras se adquieren estos bienes de lujo, en Paraguarí los funcionarios denuncian condiciones laborales inhumanas. Varias oficinas de la Décima Circunscripción Judicial carecen de sistemas de aire acondicionado por falta de reparación.
Los empleados deben cumplir funciones con vestimenta formal bajo temperaturas que rozan los 40 grados. En respuesta estas quejas, las autoridades solo pidieron paciencia y aprobaron un cambio de etiqueta para “más comodidad” de los funcionarios.
El proceso de compra se realizó mediante una subasta a la baja electrónica. La firma Automotor resultó ganadora del contrato tras ofrecer una rebaja sobre el precio inicial de G. 650.000.000. El Consejo de Superintendencia de la Corte ratificó la adjudicación el pasado 11 de noviembre de 2025. El documento oficial estipula que el monto total incluye todos los impuestos y gastos del proveedor.
Esta situación desató una ola de críticas en las redes sociales. Ciudadanos y empleados judiciales señalaron que en los juzgados faltan insumos básicos como hojas de papel. Muchos denuncian que la infraestructura edilicia está en ruinas. La indignación crece al observar que los magistrados sí gozan de servicios vitales que niegan a sus subordinados.
“Mientras los Juzgados de Paz se caen a pedazos, los ministros priorizan su comodidad personal”.
Las reacciones digitales no se hicieron esperar ante la llegada de las camionetas. Algunos usuarios sugieren que estas compras masivas suelen incluir vehículos no declarados como regalo, para familiares. Otros critican que los nuevos jueces y funcionarios se acomodan a sus necesidades personales. Afirman que el esquema de mala distribución de recursos sigue vigente en la institución.
La carencia de personal y materiales es una constante en los juzgados del interior del país. Los ciudadanos lamentan que el presupuesto se use para privilegios y no para mejorar el servicio de justicia. El descontento social refleja una profunda grieta entre la cúpula judicial y la realidad cotidiana. Por ahora, el lujo de los ministros avanza sobre las necesidades básicas del sistema.
Fuente: El Observador
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