A puro ritmo latino, Bad Bunny hizo bailar a 75 mil fanáticos de fútbol americano. Foto AP Photo/Julio Cortez
El puertorriqueño Bad Bunny hizo vibrar a los 75 mil fanáticos presentes en el Super Bowl 2026. Su espectáculo de medio tiempo desbordó sabor latino y cultura boricua. El repertorio fue interpretado completamente en español ante una audiencia global masiva. Además, el artista envió un potente mensaje de amor y unidad continental. Este gesto ocurrió en un contexto político complejo bajo la administración de Donald Trump.
La comunidad hispana ha sido un blanco principal de las políticas actuales. Por ello, el show se percibió como un desafío a la narrativa oficial. El líder republicano reaccionó con dureza ante la manifestación cultural de la NFL. Donald Trump calificó el evento como una afrenta a la grandeza estadounidense. Sin embargo, el público en el Levi’s Stadium celebró cada segundo del despliegue artístico.
El reguetonero logró que todo el estadio se pusiera de pie para bailar. Su puesta en escena transformó el campo en una vibrante plantación de caña. La escenografía incluyó carritos de comida y casas típicas de su país natal. El cantante apareció vestido de blanco con un traje inspirado en el fútbol americano. En su espalda destacaba el apellido Ocasio junto al icónico número 64.
Con un balón bajo el brazo, el boricua recorrió el escenario con energía. Interpretó grandes éxitos como “Titi me preguntó” y la popular “Safaera”. Varias estrellas como Pedro Pascal y Jessica Alba acompañaron el ritmo desde la tarima. La famosa “casita rosada” de su gira actual también formó parte del decorado. El despliegue visual capturó la esencia de la vida cotidiana en Puerto Rico.
Una boda ficticia sirvió de entrada para la estrella estadounidense Lady Gaga. Ella lució un vestido celeste con mucho vuelo durante su comentada participación. La cantante presentó una versión “latinizada” de su tema “Die with a Smile”. El sonido de las maracas le dio un toque caribeño único a la melodía. Luego, ambos artistas se unieron para encender la fiesta con “Baile inolvidable”.
La emoción creció cuando Bad Bunny se acercó a un niño entre el público. El artista le entregó el premio Grammy que ganó recientemente por mejor álbum. Fue un gesto simbólico hacia una versión más joven de sí mismo. Este galardón fue histórico por ser un trabajo grabado totalmente en español. “Buenas tardes, California”, gritó el cantante provocando el estallido de la multitud presente.
Ricky Martin también se sumó a la gran fiesta con su estilo inconfundible. El astro cantó “Lo que le pasó a Hawaii” rodeado de un entorno tropical. No obstante, el momento más fuerte llegó durante el cierre del espectáculo. Bad Bunny reapareció portando con orgullo la bandera de Puerto Rico en alto. En ese instante, las banderas de todas las naciones americanas rodearon el estadio.
El intérprete pronunció sus únicas palabras en inglés: “God Bless América”. Acto seguido, aclaró que se refería a todo el continente desde Chile hasta Canadá. Mostró un balón con la leyenda “Juntos somos América” para sellar su postura. Realizó un “touchdown” simbólico y se retiró bailando con todo su equipo. En las pantallas quedó grabada la frase: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.
Fuente: Clarín
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