La Cámara Alta de Argentina aprobó en general la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. La votación fue de 42 votos a favor, 30 en contra y cero abstenciones.
El primer aval legislativo llegó luego de 14 horas de debate. En las afueras del congreso, se registraron incidentes y enfrentamientos en el centro de Buenos Aires. Hubo choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Ahora el Senado debe votar en particular. Eso implica definir, por separado, cada uno de los 26 capítulos del proyecto. Ese tramo podría introducir cambios en el texto. Posteriormente, la iniciativa deberá pasar a la Cámara de Diputados.
¿Qué cambios propone y por qué genera rechazo?
Uno de los puntos más discutidos se concentra en el sistema de despidos. La reforma busca retirar protecciones vigentes contra el despido injustificado. Ese marco permitió, hasta ahora, indemnizaciones relevantes tras demandas judiciales.
El proyecto ampliaría los periodos de prueba. En ese lapso, las empresas podrían prescindir de nuevos empleados que consideren improductivos. Además, permitiría negociación colectiva a nivel de empresa. Para críticos, eso debilita a los sindicatos nacionales.
Los opositores también advierten sobre cambios en vacaciones, licencias y bajas médicas. Sumaron la preocupación por jornadas laborales más extensas. En ese marco, sostienen que la propuesta limita derechos sindicales y de huelga.
Qué argumentan quienes respaldan la reforma
Quienes defienden la reforma sostienen que las indemnizaciones y los impuestos vuelven muy difícil el despido. Según esa mirada, el esquema actual limita la productividad. También desalentaría la contratación formal.
Los promotores del cambio remarcan que casi la mitad de los argentinos trabaja “en negro” (son informales). También afirman que el empleo privado se estancó durante 14 años.
Por otra parte, el partido La Libertad Avanza comunicó: “Con la modernización del sistema laboral, más personas tendrán acceso al empleo formal y legal (…) Estamos reconstruyendo Argentina desde cero, empezando por el empleo”.

Masivas protestas contra la reforma
En las calles, miles de trabajadores se movilizaron convocados por sindicatos. La aprobación en general se dio en la madrugada del jueves, mientras seguían los disturbios. Diarios locales informan al menos 43 detenidos y varios heridos, incluidos cuatro agentes.
Se reportó lanzamiento de piedras y bombas molotov. La Gendarmería y la Policía Federal respondieron con gases lacrimógenos. También utilizaron un vehículo blindado y, con el avance de las horas, balas de goma. Hubo quema de basura y bloqueo del tráfico.
La media sanción de la modernización laboral es el comienzo del fin de la vieja Argentina. Es un paso histórico hacia las reformas estructurales que necesita el país para salir del pozo populista…
— Javier Lanari (@javierlanari) February 12, 2026
En redes, el vocero Javier Lanari atribuyó la protesta a la dirigencia sindical. Escribió: “El viejo y rancio estamento sindical llama a ‘incendiar el país’ porque no les gusta la modernización laboral (…) Prefieren proteger sus privilegios sectoriales a costa de perjudicar a los argentinos”.







