El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) destinó G. 250 millones para reparar una sala de clases que se inundaba con cada lluvia en la Escuela Básica N° 3 República del Brasil. La intervención se ejecutó entre diciembre y enero de este año y concluyó hace un mes, según el reporte de la institución.
Sin embargo, tras las precipitaciones registradas esta mañana, el salón volvió a inundarse. Se trata del aula de primer grado, cuyo principal problema eran las filtraciones que cubrían el piso y afectaban el uso normal del espacio.
De acuerdo con lo explicado por docentes, el agua ingresa desde el piso. Señalan fisuras en una parte antigua del establecimiento como origen del problema. La situación se agrava porque el agua alcanza el sector de conexiones eléctricas.
La directora Asunción Vall de Font afirmó que el escenario es riesgoso. “Es muy peligroso, por eso justamente pedimos la reparación de esta sala”, expresó. El reclamo apunta a que la reparación reciente no evitó el ingreso de agua en el primer episodio de lluvia posterior a la obra.
La directora indicó que desde el MEC sostienen que la adjudicación cuenta con una garantía. Esa garantía debe ser cumplida por la empresa contratada. No obstante, según lo informado, recién la semana que viene se harían cargo del trabajo correctivo.
La firma adjudicada es Holding Soluciones Integrales. El CEO citado es Arturo Silvera. Mientras tanto, la sala afectada queda expuesta a nuevas filtraciones si se repiten las lluvias.
“Lavado de cara”: pintura sin reparación de fisuras
En la institución también cuestionaron el alcance de los trabajos realizados. Señalan que se hizo apenas un “lavado de cara” en zonas visibles. Según el reporte, en lugar de reparar techo de fachada, vereda y paredes, se aplicó pintura, pero quedaron fisuras y baches.
Una docente lamentó la calidad del trabajo. “Con pintura de agua hicieron los trabajos. En cuatro semanas ya se está saliendo toda la pintura”, señaló.
Además, el cielorraso del aula de primer grado seguiría en mal estado. Se describe una abertura grande y presencia de humedad en el techo.
Durante las refacciones, los bebederos de los niños quedaron llenos de cemento, utilizado para los trabajos, según el reporte. A esto se suma un reclamo por el mobiliario escolar. Se indica que los alumnos utilizan pupitres, sillas y mesitas antiguas, en condiciones deterioradas.
Irónicamente, el caso resulta llamativo por la ubicación del local escolar. La Escuela República del Brasil se encuentra a una cuadra del MEC.

Fuente: ABC Color



