Para el demógrafo y autor británico Paul Morland, el temor histórico a la sobrepoblación perdió vigencia. En su visión, el riesgo actual es un mundo con menos mentes jóvenes y menor capacidad creativa.
Morland expuso estas ideas en el World Governments Summit, realizado en Dubái a inicios de febrero. Allí planteó que el descenso ya no es exclusivo de países ricos. Sostuvo que también afecta a economías en desarrollo, como India, y a regiones como Sudamérica, donde citó el caso de Chile.
El investigador, autor de The Human Tide y No One Left, describió un cambio reciente en la transición demográfica. Dijo que antes el proceso se estabilizaba cerca de dos hijos por mujer. Ahora, afirmó, varios países caen “muy por debajo de dos”, incluso “por debajo de uno”.
Según Morland, la explicación principal dejó de ser económica. A su juicio, la Generación Z pesa cada vez más entre quienes podrían ser padres. Y sus valores “son muy distintos”. Por eso habló de “cultura, prioridades e identidad” como motores del descenso acelerado.
En su lectura, el impacto se verá en la relación entre trabajadores y jubilados. Usó a Japón como ejemplo de largo plazo. Recordó que el país está bajo el nivel de reemplazo desde fines de los 60. Advirtió que el problema no es volver a tener una población de 100 millones, sino pasar de “nueve trabajadores por cada jubilado” a “uno a uno”.
Morland afirmó que el primer paso es reconocer el tema y discutirlo. En Reino Unido, dijo, casi no se habló durante décadas. Planteó medidas como vivienda más accesible y beneficios fiscales para parejas jóvenes. También pidió un cambio cultural con rol de medios, Estado e influencers.
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En el plano social, sostuvo que no se trata de volver a los años 50. “Nadie quiere volver a los años 50”, dijo. Propuso integrar la carrera profesional de las mujeres con apoyos reales. Reclamó que el cuidado deje de ser un “problema femenino” y sea un desafío compartido.
Morland defendió un “pronatalismo” igualitario. Señaló que en países más igualitarios, como Francia o Suecia, la fecundidad fue históricamente más alta. En cambio, citó tasas bajas en Grecia y Japón. También cuestionó la inmigración como solución permanente y la calificó como un “esquema Ponzi” si se usa sin límite.
Fuente: Forbes Paraguay
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