Cómo prevenir golpes de calor en adultos mayores

Las temperaturas alcanzan los 41°C y mantienen en alerta a los servicios de salud. Uno de los grupos más vulnerables es el de los adultos mayores. Con el paso de los años, el organismo pierde capacidad para regular la temperatura corporal y percibir la sed.

La doctora Andrea Kaleniuszka, geriatra del Hospital Geriátrico Prof. Dr. Gerardo Buongermini del IPS, explicó que “el organismo va perdiendo la capacidad para regular la temperatura corporal”. Además, señaló que también disminuye la sensación de sed, lo que eleva el riesgo de deshidratación en mayores de 60 años.

Según indicó, esta situación puede presentarse incluso sin que la persona lo note. Por lo tanto, el golpe de calor puede afectar tanto a quienes permanecen en sus casas como a quienes salen a la calle.

Síntomas y señales de alerta

La especialista detalló que los síntomas incluyen dolor de cabeza, mareos, debilidad muscular e irritabilidad. También pueden aparecer confusión y respiración rápida y superficial. En casos graves, pueden registrarse pérdida de conciencia o convulsiones.

Respecto al ambiente en el hogar, recomendó mantener espacios aireados. Si se cuenta con aire acondicionado, la temperatura ideal es entre 24 y 26 grados. En caso contrario, sugirió utilizar ventiladores en ambientes abiertos. En lugares cerrados solo circula aire caliente.

La hidratación debe ser constante durante el día. “Tratar de darle, por más de que la persona mayor normalmente no te va a decir que quiere agua, es darle poco a poco”, expresó. También pueden ofrecerse infusiones frías como té. Sin embargo, se deben evitar bebidas con cafeína o alcohol.

Cantidad de agua y cuidados médicos

La médica indicó que las mujeres mayores deberían ingerir entre 1.200 y 1.600 mililitros diarios. En varones, el consumo puede variar entre 1.600 y 2.000 mililitros, según patologías de base.

Además, recordó evitar la exposición solar entre las 10:00 y las 17:00. Si deben salir, recomendó protector solar, sombreros y ropa clara. Advirtió que no se debe suspender ninguna medicación sin indicación médica. Señaló que pacientes cardiópatas o hipertensos que usan diuréticos requieren mayor control. “Las causas más frecuentes son las patologías cardiovasculares”, afirmó.

Ante piel seca, náuseas, vómitos o confusión, se debe acudir al hospital. En esta temporada, las consultas aumentan. “Hay muchos cuadros de deshidratación”, sostuvo. En casos leves basta con reponer líquidos, pero los cuadros severos pueden requerir internación de tres a cinco días.

Fuente: ÚH

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