Jorge Brítez, presidente del Consejo de Administración del IPS.
El titular del Instituto de Previsión Social (IPS), Jorge Brítez, defendió su administración ante los congresistas nacionales. La comparecencia ocurrió en un contexto de fuertes cuestionamientos por malos manejos administrativos en la entidad. Estas deficiencias tienen una incidencia directa en la calidad de los servicios de salud brindados. Además, varias movidas internas han salpicado la imagen del presidente de la previsional.
Como medida de control, el Congreso habilitó una comisión bicameral de presupuesto. Este órgano evaluará la deuda histórica que el Estado mantiene con la institución. La mira legislativa se enfoca en funcionarios destituidos y nombrados en nuevos puestos estratégicos. También se investigan cobros de honorarios millonarios por parte de un asesor jurídico bajo la actual gestión.
Durante su descargo en la Comisión Permanente, Brítez sugirió la existencia de sectores interesados en su cargo. El funcionario insistió en que su llegada a la previsional no busca el enriquecimiento personal. Del mismo modo, descartó cualquier tipo de proyección electoral futura. Ante la presión política, el directivo prometió que no dará un paso al costado.
“No estoy dispuesto a tolerar esquemas de corrupción que manchen mi reputación”, afirmó Brítez ante los legisladores. El titular aseguró que su trayectoria personal fue construida con esfuerzo durante toda su vida. Asimismo, denunció una campaña agresiva dirigida contra su administración actual. Para el directivo, la idea de una crisis institucional profunda carece de sustento real.
Brítez fue enfático al declarar que el supuesto colapso del IPS es una narrativa falsa. “Es mentira”, subrayó con firmeza ante el pleno de la Comisión Permanente. El presidente garantizó que las presiones externas no quebrarán su voluntad de seguir al frente. Sin embargo, su discurso no logró disipar todas las dudas respecto a las recientes movidas de personal.
El administrador evitó dar detalles sobre la situación de Jaime Joel Caballero Ruíz Díaz. Este funcionario fue removido recientemente de la Gerencia de Abastecimiento y Logística. Su salida se dio tras críticas severas por el faltante de insumos básicos en los hospitales. Pese a este antecedente, Caballero fue designado como asesor principal en la Caja Central del IPS.
Esta nueva designación se realizó bajo la figura de cargo de confianza. La decisión evidencia que Brítez optó por mantener al funcionario dentro de la estructura institucional. Este movimiento generó un fuerte rechazo tanto interno como externo en la opinión pública. Muchos sectores ven esta acción como una contradicción al mensaje de corrección administrativa prometido inicialmente.
El nombramiento de Caballero refuerza la percepción de un blindaje a personas con desempeños cuestionados. Para los críticos, estas acciones debilitan la confianza en el proceso de reforma del sistema previsional. La permanencia de figuras señaladas por mala gestión opaca los intentos de transparencia comunicados por la presidencia. El malestar se extiende entre los asegurados que sufren las carencias diarias.
Finalmente, la situación administrativa del IPS sigue siendo un punto de fricción entre el Ejecutivo y el Legislativo. La comisión bicameral continuará analizando los números de la deuda y la ejecución de gastos. Brítez, por su parte, mantiene su postura defensiva mientras los gremios exigen mejoras reales.
Fuente: LPO
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