Adrián Alcaraz Torales (17) estableció la “ley del ex” para otorgarle con su tanto el triunfo de Olimpia contra Libertad.
Olimpia se impuso este miércoles sobre Libertad por 1-0 en el clásico blanco y negro. El encuentro definía mucho más que tres puntos por la vigencia histórica de ambos. Sin embargo, el trámite inicial no estuvo a la altura de la expectativa generada. Hubo pocas emociones frente a los arcos, especialmente en el custodiado por el uruguayo Gastón Olveira. Fue un duelo marcado por una gran cantidad de errores no forzados en el mediocampo.
Libertad incluyó a algunos juveniles que le dieron frescura al equipo en los primeros minutos. No obstante, el rendimiento general apenas alcanzó para nivelar el juego por tramos cortos. El Gumarelo no logró marcar la diferencia ni inquietar con profundidad la última línea franjeada. La paridad se mantuvo debido a la falta de claridad en los metros finales de ambos conjuntos. La tensión superó al buen fútbol durante toda la fracción inicial en el Defensores del Chaco.
El Decano intentó romper el molde con un remate raso de Alfaro bloqueado por Morínigo. También se registraron tiros fallidos de Alcaraz y proyecciones constantes de Mateo Gamarra por la banda. En este periodo, el VAR desestimó un penal sancionado para el local por una mano de Espinoza. El árbitro mundialista Juan Gabriel Benítez tuvo que rever su decisión original tras la revisión técnica. Habitualmente, el juez mantiene su postura inicial, pero esta vez el rebote fue evidente.
Al descanso, los equipos se retiraron con el marcador en blanco y muchas deudas futbolísticas. Olimpia mantuvo una ligera superioridad en la posesión del balón con un 56 % del tiempo. Además, lideró las estadísticas en remates a portería y efectividad en pases correctos durante el primer tiempo. Estas cifras reflejaban un control territorial que todavía no se traducía en el marcador central. El orden defensivo de Libertad evitó una caída prematura antes de irse a vestuarios.
En la etapa complementaria, el equipo de Para Uno estableció una clara superioridad futbolística. Richard Ortiz llegó a marcar un tanto, pero la tecnología determinó una posición adelantada previa. Poco después, Adrián Alcaraz anotó el único gol tras un centro preciso de Hugo Quintana. Esta anotación se registró luego de un rebote y finalmente subió al tablero electrónico de Sajonia. La justicia llegaba para el equipo que más propuso durante el segundo periodo del compromiso.
Libertad apretó sobre los instantes finales con más empuje que ideas claras de juego. No obstante, el Guma careció de la lucidez necesaria para tratar de emparejar las acciones. Su rendimiento colectivo no daba señales de una remontada épica en campo enemigo. El Decano ganó con autoridad, combinando una notable fortaleza defensiva con acierto ofensivo. Aunque no sea un equipo que brille constantemente, tiene la virtud de mantenerse firme y golpear.
Adrián Alcaraz fue la figura goleadora y el punto más alto del encuentro una vez más. El centroatacante agrega definición técnica a su reconocido empuje y gran dominio del juego aéreo. Por su nivel actual, se proyecta como un jugador con potencial para la selección nacional. Su capacidad para decidir partidos cerrados le otorga un valor agregado al esquema táctico de su entrenador. Olimpia celebra una victoria que lo ratifica como el principal aspirante al título.
El Expreso Decano demostró en este clásico que posee la chapa de campeón necesaria. Su solidez en todas las líneas le permitió gestionar la ventaja mínima hasta el pitazo final. Los errores del rival fueron capitalizados con oficio por un plantel que sabe jugar bajo presión. Con este resultado, el equipo se afianza en la cima y traslada la responsabilidad a sus perseguidores. La victoria en el clásico blanco y negro deja sensaciones de absoluta superioridad jerárquica.
Fuente: ABC Color
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