Condena. Erico Galeano durante la lectura de su sentencia de 13 años, el pasado 4 de marzo. Queda por definir si continuará en la Cámara de Senadores. Foto: RENATO DELGADO.
La situación del senador colorado Erico Galeano continúa generando repercusiones dentro del escenario político paraguayo. Tras su condena en el marco de la causa A Ultranza Py, analistas evalúan los posibles desenlaces en el Senado, donde se discute si corresponde impulsar una pérdida de investidura o si el legislador optará por renunciar.
El politólogo Eduardo Valiente señaló que el contexto político de Galeano es distinto al de otros casos recientes. Según explicó, el senador se distanció del oficialismo meses atrás, lo que podría disminuir las probabilidades de que reciba respaldo dentro de su propio sector político.
En ese marco, Valiente sostuvo que el cartismo tendría incentivos para promover su salida. Si Galeano deja el cargo, la banca sería ocupada por su suplente, Guadalupe Aveiro, lo que implicaría recuperar un voto dentro del bloque oficialista.
El principal desafío para avanzar con una pérdida de investidura radica en reunir los votos necesarios en la Cámara Alta. El reglamento interno establece que se requieren 30 votos para aprobar la expulsión de un legislador, lo que obliga a construir acuerdos entre diferentes bancadas.
“A mi parecer, la intención de expulsión existe, pero el ritmo del proceso va a depender de la capacidad de articular mayorías y de la decisión personal de Erico Galeano de renunciar o resistir”, expresó Valiente.
El analista también planteó que una renuncia voluntaria podría evitar una confrontación institucional prolongada. “Lo que corresponde es que el propio senador presente su renuncia para no arrastrar al Senado a un desgaste prolongado e innecesario”, afirmó.
En caso de que se concrete la salida del senador, la suplente Guadalupe Aveiro es quien debería jurar en la Cámara de Senadores. La dirigente ya tuvo experiencia parlamentaria cuando ocupó temporalmente una banca en Diputados en reemplazo de Juan Carlos Osorio, investigado por el Ministerio Público por asociación criminal y narcotráfico.
Aveiro es exesposa del también exsenador Víctor Bogado. En las últimas elecciones municipales fue candidata a concejala de Asunción, aunque no logró alcanzar los votos necesarios para ingresar a la Junta Municipal.
Su trayectoria también registra episodios judiciales y cuestionamientos públicos. En 2012 fue imputada por presunta coacción y abuso sexual en calidad de cómplice en una causa vinculada a la denuncia de una adolescente de 14 años que trabajaba como niñera. En ese proceso se dispuso arresto domiciliario y posteriormente fue sobreseída.
Además, fue denunciada por supuesto planillerismo cuando figuraba como funcionaria de la Municipalidad de Asunción con un salario cercano a G. 6 millones. En 2018 también fue investigada por un caso en el que presuntamente habría hecho figurar a su empleada doméstica, Cynthia Amarilla, como funcionaria del Tribunal Superior de Justicia Electoral.
Mientras tanto, el presidente Santiago Peña evitó pronunciarse sobre la situación del senador y afirmó que se trata de “una cuestión de la Justicia”. En los próximos días podría definirse si el Senado decide abrir el debate sobre una eventual pérdida de investidura.
Fuentes: ÚH- La Tribuna- Kontenidos
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