Policiales

Prometían sanación espiritual, pero la Fiscalía investigó otra cosa

Autoridades investigan una comunidad religiosa en Villarrica tras denuncias de que menores trabajaban varias horas y no asistían a la escuela.

“Refugio de los Dos Corazones de Jesús y María”

Una comunidad religiosa ubicada en la zona de la Cordillera del Ybytyruzú, en Villarrica, fue allanada por autoridades del Ministerio Público. El procedimiento se realizó ante sospechas de posible explotación infantil dentro del lugar.

El sitio se denomina “Refugio de los Dos Corazones de Jesús y María”. Sus seguidores sostienen que se trata de un espacio espiritual donde “vive Dios y sana”. Sin embargo, la intervención fiscal se produjo tras informes que alertaban sobre la situación de los menores.

El operativo fue encabezado por las fiscales Carina Sánchez y María Isabel Arnold, de la Unidad Especializada en la Lucha contra la Trata de Personas y la Explotación Sexual. La diligencia se llevó a cabo luego de que una jueza de Villarrica recibiera información considerada preocupante sobre lo que ocurría dentro de la comunidad.

El foco de la investigación fiscal en Villarrica

Según los primeros datos recopilados por el Ministerio Público, varios menores de edad podrían estar realizando trabajos dentro del predio. Además, las averiguaciones iniciales indicaron que los niños tendrían prohibido asistir a la escuela.

“Refugio de los Dos Corazones de Jesús y María” Ministerio Público

Esa situación generó preocupación en las autoridades. Por lo tanto, se dispuso el allanamiento para verificar las condiciones en que viven los menores. El objetivo central es determinar si existe una vulneración de derechos.

El refugio recibe con frecuencia a adultos que buscan sanación espiritual. Muchos llegan acompañados de sus familias para permanecer un tiempo dentro de la comunidad religiosa.

Testimonios y reacciones tras el allanamiento

La intervención fiscal provocó diversas reacciones entre pobladores de Villarrica. Algunos ciudadanos cuestionaron el procedimiento y salieron en defensa del sitio religioso.

Una mujer que afirmó haber formado parte del lugar durante un breve periodo aseguró que la situación sería diferente. Según relató, “estuve 15 días en ese lugar y lo que vi fue muy distinto a lo que muchos están diciendo”.

También explicó que los llamados “servidores” trabajan de lunes a viernes, entre las 7:00 y las 17:00. Sin embargo, señaló que esas labores no reciben salario fijo. De acuerdo con su versión, las tareas ayudan a cubrir los gastos de permanencia dentro del refugio.

Otra residente, identificada como Rosa Martínez, criticó el operativo en redes sociales. En una publicación afirmó que “ahí se cura enfermos porque Dios está ahí porque está cerca de la gente”.

No obstante, la investigación del Ministerio Público se centra en esclarecer si menores de edad realizaban trabajos mientras estaban fuera del sistema educativo, una situación que podría constituir una violación grave de sus derechos.

Fuente:  EXTRA