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Las aplicaciones de navegación son hoy una guía habitual para desplazarse por ciudades con tráfico intenso. No obstante, estas herramientas dependen de los datos que generan los propios conductores. Cuando esos datos incluyen maniobras irregulares, el sistema puede interpretar esas acciones como rutas válidas.
El informático Gunter Krone abordó este tema durante una entrevista en el programa radial “El programa ese”, emitido por La Tribu 650 AM. Allí explicó que las plataformas de navegación funcionan mediante algoritmos que analizan el movimiento de miles de dispositivos conectados.
Según detalló, los recorridos registrados permiten calcular tiempos de viaje y sugerir caminos alternativos. Sin embargo, el sistema no distingue automáticamente si esas trayectorias respetan o no las normas de tránsito.
Krone indicó que el fenómeno se acentúa con los llamados usuarios intensivos. Entre ellos se encuentran conductores de plataformas de transporte y repartidores que permanecen conectados durante largas jornadas laborales.
Estas personas suelen circular entre ocho y diez horas al día con la aplicación activa. En algunos casos realizan maniobras como giros prohibidos o desplazamientos en contramano para ahorrar tiempo.
Cuando muchos dispositivos repiten el mismo recorrido irregular, el algoritmo puede interpretarlo como una alternativa eficiente. Luego esa ruta aparece sugerida a otros conductores que utilizan la aplicación.
El especialista explicó que las plataformas reciben información de dos formas. Una es la participación directa de usuarios que reportan incidentes. La otra consiste en la recopilación automática de trayectorias y velocidades de miles de teléfonos.
Durante la entrevista también mencionó un ejemplo en las inmediaciones de la Conmebol y la autopista Ñu Guasu. En ese punto, algunas aplicaciones llegaron a indicar un giro sobre el paseo central para retomar la autopista rumbo al aeropuerto.
Esa acción representa una infracción de tránsito. Sin embargo, Krone señaló que motociclistas suelen realizarla para evitar un recorrido mayor hasta la rotonda habilitada.
El especialista sostuvo que situaciones similares explican algunos incidentes curiosos. En distintos lugares, conductores terminaron con sus vehículos en escalinatas o avanzando en sentido contrario.
Ante cuestionamientos, varios respondieron que simplemente seguían las instrucciones del GPS. Krone remarcó que estos sistemas procesan datos de movimiento y no interpretan señales ni normas locales.
También señaló diferencias entre las plataformas más utilizadas. Waze permite que editores de la comunidad corrijan errores en el mapa. Google Maps, en cambio, funciona con un modelo más automatizado.
Finalmente, el informático recomendó no delegar completamente las decisiones de manejo en la tecnología. Recordó que la observación de carteles y normas sigue siendo esencial para evitar situaciones de riesgo.
Fuente: La Tribuna
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