Los ataques en Irán. Mohsen Ganji - AP
El escenario internacional se sacude tras los anuncios de Washington sobre la guerra iniciada el pasado 28 de marzo. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, confirmó que este martes será el día “más intenso” de ataques contra Irán. Desde el Pentágono, el funcionario ratificó la decisión de redoblar la presión militar sobre el régimen islámico. El despliegue incluye un aumento significativo en el uso de cazas y bombarderos para golpear objetivos estratégicos.
Previamente, el presidente Donald Trump utilizó sus canales oficiales para lanzar advertencias directas a Teherán. Por un lado, el mandatario intentó calmar a los mercados financieros sugiriendo que el final del conflicto está cerca. Sin embargo, a través de Truth Social, amenazó con una ofensiva mucho más agresiva si persiste la resistencia. La tensión se centra ahora en el control del estrecho de Ormuz, punto vital para el crudo global.
Hegseth estuvo acompañado por el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, durante la conferencia de prensa. Ambos jerarcas militares dejaron en claro que el control operativo depende exclusivamente de la Casa Blanca. “El presidente Trump tiene el control del acelerador. Es él quien decide”, afirmó el titular de Defensa sobre el avance bélico. El funcionario evitó especular sobre si la operación se encuentra en su fase inicial o final.
Durante su intervención, Hegseth acusó a las fuerzas iraníes de utilizar tácticas prohibidas para frenar los bombardeos. Denunció que el régimen está moviendo lanzacohetes hacia barrios civiles, escuelas y hospitales de manera sistemática. “Así es como operan”, sentenció el secretario al explicar las dificultades de las incursiones aéreas. No obstante, el funcionario evitó dar detalles sobre la destrucción de una escuela primaria en la ciudad de Minab.
Irán asegura que dicho ataque causó la muerte de más de 150 personas al inicio de la contienda. Por su parte, el general Caine detalló que el objetivo primordial es la aniquilación total de la marina iraní. Para ello, las fuerzas estadounidenses emplean artillería pesada y misiles lanzados desde plataformas marítimas. También mantienen una búsqueda activa de buques minadores e instalaciones que almacenan minas en la región costera.
El control del flujo de petróleo se convirtió en el eje central de este conflicto de escala internacional. Teherán amenazó con bloquear todas las exportaciones de crudo a través del Golfo mientras persistan las hostilidades. Trump respondió con una promesa de “muerte, fuego y furia” si se interfiere con el tráfico marítimo. El estrecho es un punto estratégico donde transita gran parte del gas natural licuado y petróleo del mundo.
La guerra ya provocó el cierre efectivo del paso, impidiendo la navegación de petroleros durante más de una semana. Como consecuencia, los productores debieron detener el bombeo de crudo al saturarse sus capacidades de almacenamiento. Caine minimizó la capacidad de resistencia del bando contrario tras analizar los primeros combates. “No creo que sean más formidables de lo que pensábamos”, consideró el general al evaluar el desempeño iraní.
En su cuenta de Truth Social, Trump advirtió que cualquier bloqueo en Ormuz tendrá consecuencias catastróficas para Irán. Aseguró que Estados Unidos golpeará “veinte veces más fuerte” de lo que lo ha hecho hasta este momento. El presidente republicano afirmó que eliminarán objetivos que harán prácticamente imposible que la nación persa logre reconstruirse en el futuro. Calificó esta postura como un “regalo” para China y otras naciones dependientes del suministro energético.
El Pentágono ratificó que ya se atacaron más de 5000 objetivos en los primeros diez días de campaña. Esta cifra incluye la destrucción de más de 50 buques de guerra pertenecientes a las fuerzas iraníes. A pesar de la presión, la Guardia Revolucionaria de Irán redobló la apuesta mediante un comunicado oficial. Aseguraron que no permitirán la exportación de ni un solo litro de petróleo hacia los países considerados hostiles.
La retórica de guerra total domina el discurso de ambos bandos sin señales claras de una tregua inmediata. Trump insiste en que su respuesta será una muestra de poderío nunca antes vista en la región. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el impacto económico de un cierre prolongado del comercio energético. El “día más intenso” anunciado por Hegseth marca un punto de inflexión en esta violenta confrontación en Oriente Medio.
Fuente: LN
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