Este 10 de marzo tiene un significado especial para la música paraguaya. El reconocido músico, cantante y compositor Quemil Yambay habría cumplido hoy 88 años. Aunque la fecha se vive con nostalgia, su legado continúa vigente en el país.
Nacido en 1938 en Tupaorã, distrito de Caraguatay, Yambay se convirtió en una de las figuras más representativas del folklore nacional. Su trayectoria artística dejó una huella profunda en generaciones de oyentes.
Fue hijo de Jalil Yambay, de origen sirio libanés, y de Marina de la Paz Rodríguez. La pareja tuvo diez hijos, y en ese entorno familiar comenzó el camino del artista que más tarde marcaría la cultura popular paraguaya.
Un artista que convirtió su talento en leyenda
Desde joven, Quemil Yambay mostró una conexión especial con la música. Aprendió a tocar la guitarra de oído, sin formación académica formal, lo que marcó su estilo auténtico.
Con el paso del tiempo desarrolló un repertorio que se volvió emblemático dentro del folklore paraguayo. Canciones como “Lidia Mariana” y “Lorito Óga” se transformaron en verdaderos clásicos.

Además, el artista era conocido por su particular habilidad para imitar sonidos de animales durante sus presentaciones. Ese rasgo se convirtió en una marca personal que cautivó al público.
En reconocimiento a su aporte cultural, fue declarado “Tesoro Viviente de la Humanidad” por la UNESCO. Ese reconocimiento consolidó su figura como una leyenda de la música paraguaya.
Un legado que continúa sonando
A los 43 años, Quemil Yambay perdió la visión tras una operación que no tuvo el resultado esperado. Sin embargo, esa situación no frenó su carrera artística.
Por el contrario, continuó presentándose en escenarios durante décadas. Realizó giras tanto en Paraguay como en el exterior, llevando la música nacional a distintos públicos.
En total, su trayectoria se extendió por casi seis décadas. Durante ese tiempo mantuvo un vínculo permanente con el público que lo acompañó en cada etapa.
La madrugada del 14 de enero quedó marcada por la partida de Quemil Yambay, tras dos semanas de internación por una infección generalizada. Pero existen artistas que no se van del todo, y él es uno de ellos: cada 10 de marzo vuelve a vivir en la emoción, la nostalgia y el folklore nacional.
Fuente: EXTRA







