Los senadores Carlos "Nano" Galaverna (ANR, HC) y Yolanda Paredes (Cruzada Nacional).
El ambiente en la Cámara de Senadores llegó a un punto de ebullición este miércoles. El senador Juan Carlos “Nano” Galaverna (ANR-HC) lanzó una advertencia directa contra su colega Yolanda Paredes. El legislador oficialista anunció que solicitará a la Contraloría investigar a la representante de Cruzada Nacional. El foco del conflicto es la venta de una propiedad en el Área 1 de Ciudad del Este. Según Galaverna, se trata de una operación que roza la ilegalidad manifiesta.
Este nuevo enfrentamiento surgió luego de que Paredes tildara de “delincuentes” a varios senadores del cartismo. La descalificación ocurrió en una reunión previa a la sesión ordinaria de la fecha. Visiblemente molesto, Galaverna utilizó el espacio de oradores para exponer sus acusaciones contra la legisladora esteña. Afirmó que sus asesores ya preparan un pedido formal ante los órganos de control correspondientes. El senador busca indagar la transferencia de derechos de una vivienda de la binacional Itaipú.
“Nos enterábamos de que una colega senadora había vendido los derechos de una casa de Itaipú por 360.000 dólares…”, afirmó Galaverna. El legislador colorado cuestionó con dureza la solvencia moral de su oponente durante su intervención. “Nosotros somos delincuentes, pero es ella quien vendió una casa que no es para ella”, disparó con énfasis. Además, aseguró que no permitirá que una persona que jamás trabajó en la entidad binacional lo insulte.
Galaverna fue más allá y puso en duda la integridad de las declaraciones juradas de la senadora. “Mis asesores están preparando un pedido a la Contraloría… habría cobrado 50.000 dólares y no declaró esa suma”, detalló. Según su postura, Paredes habría violado la ley al no reportar estos ingresos específicos a las autoridades. Sin embargo, el senador cartista intentó matizar sus palabras para bajar el tono a una posible persecución. Aclaró que esto no es personal y que no pretende pedir su pérdida de investidura.
Por su parte, Yolanda Paredes reaccionó con una firmeza que sorprendió a los presentes en el recinto. La legisladora calificó la movida de Galaverna como una burda maniobra política para intentar silenciarla. Ella vincula este ataque con su pedido de expulsión contra el senador Javier “Chaqueñito” Vera.
“En qué lindo momento eligieron sacar esta carta… les felicito, saben jugar”, ironizó la senadora ante el pleno. Paredes sostuvo que el oficialismo busca proteger a sus aliados ante denuncias de corrupción.
“En qué lindo momento eligieron sacar esta carta… les felicito, saben jugar”
La senadora de Cruzada Nacional no negó la transacción comercial realizada en la capital del Alto Paraná. “No es ningún secreto que vendí la posesión… en Ciudad del Este es común”, explicó con naturalidad. Defendió la legalidad de la operación inmobiliaria y lanzó una frase contundente hacia la bancada oficialista.
“Si a ustedes les parece que esto es ser delincuente, genial, soy una delincuente… pero jamás van a poder llegar a la suela de mis zapatos”.
Paredes negó tajantemente cualquier hecho de corrupción o aprovechamiento indebido de los recursos del Estado. “No trafico influencias, no robo al Estado, no como plata del Estado”, aseveró con un tono de voz elevado. También lanzó indirectas sobre dirigentes que utilizan equipos de fútbol para drenar fondos de las instituciones públicas. La senadora insistió en que sus manos están limpias y que no teme a las represalias.
La legisladora desafió a sus colegas a llevar el caso hasta las últimas consecuencias. “Yo me voy a ir a la Contraloría… y si fue un delito, yo misma me voy a la Fiscalía y me entrego”, sentenció.
Aseguró que no necesita que otros impulsen la investigación porque ella misma dará la cara ante la justicia. “Si me van a meter presa, bueno, métanme presa… me iré orgullosa”, añadió ante el silencio de sus pares.
El desafío de Paredes incluyó la posibilidad de ser removida de su banca por la mayoría cartista. “Si esto me va a costar mi curul, me voy con orgullo”, afirmó sin mostrar signos de retroceder. Denunció que existe una presión asfixiante para que deje de investigar el caso de las viviendas del MUVH. Según su visión, el ataque de Galaverna es una cortina de humo para proteger a “Chaqueñito” Vera.
Las denuncias por el uso de bienes del Estado siguen siendo el combustible de la disputa parlamentaria. Mientras Galaverna insiste en la irregularidad de la propiedad de Itaipú, Paredes se enfoca en el tráfico de influencias. La batalla legal ahora se traslada a la Contraloría General de la República.
Fuente: ABC Color
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