El para’i de 60 listas suma un espacio de memoria

El poncho para’i de 60 listas suma desde hoy un nuevo espacio de resguardo en Piribebuy. Se trata del Centro de Interpretación, creado para acercar al público la historia, el proceso de elaboración y el valor cultural de una de las expresiones más reconocidas de la identidad paraguaya.

Más que una prenda, el para’i representa una memoria tejida por generaciones. La ministra de Cultura, Adriana Ortiz, destacó que esta técnica expresa “la resistencia y la continuidad de tradiciones ancestrales”. Recordó además que, tras la Guerra de la Triple Alianza, fueron las mujeres de Piribebuy las que sostuvieron ese legado.

Cada pieza resume tiempo, conocimiento y continuidad cultural. Sus 60 listas forman parte de un lenguaje textil que conecta pasado y presente. También proyectan una identidad que trascendió fronteras a través de figuras como Mauricio Cardozo Ocampo y Luis Alberto del Paraná, que ayudaron a convertirlo en un símbolo nacional.

Un espacio para resguardar y enseñar

La apertura del centro apunta a conservar y transmitir este saber. Según Ortiz, el lugar “constituye un espacio fundamental para la salvaguardia del patrimonio inmaterial”. Además, se articula con el renovado Museo Histórico Pedro Pablo Caballero, ampliando la oferta cultural y museográfica de Piribebuy.

La iniciativa también involucra al Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA). Su presidenta, Andrea Vázquez, sostuvo que la institución cumple un rol “estratégico y estructural” como puente entre saber tradicional y políticas públicas. En esa línea, remarcó que las artesanas son protagonistas de este proceso de preservación.

Poncho para’i.

La transmisión como eje del futuro

El proyecto se enlaza con la Escuela de Salvaguarda del Poncho, pensada como un espacio de formación continua. Allí podrán aprender la técnica hombres y mujeres, pero con una meta más amplia. “Se busca garantizar la transmisión intergeneracional del conocimiento”, enfatizó Vázquez.

La maestra artesana Fidelina Burgos valoró la posibilidad de compartir este oficio. “Para mí es muy importante poder transmitir el conocimiento y que más gente pueda aprender”, expresó. También advirtió sobre una de las dificultades actuales: el acceso a materia prima, que muchas veces es importada y costosa.

La propuesta forma parte de un plan más amplio que incluye investigación, promoción, visibilización y mejores condiciones para las tejedoras. En ese camino, la declaración del poncho para’i como Patrimonio Cultural Inmaterial en Salvaguarda Urgente en 2023 reforzó la necesidad de acciones concretas. Además de preservar una tradición, el proyecto abre nuevas oportunidades culturales y económicas para las artesanas.

Fuente: Última Hora

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