Luis Bello (ANR-HC), intendente de Asunción. Foto: Claudio Genes, ABC
El intendente de Asunción, Luis Bello (ANR-HC), finalmente retrocedió en su intento de imponer una jornada de limpieza obligatoria. La férrea oposición de los funcionarios municipales desarticuló la movilización denominada “9.000 en acción”. Esta iniciativa pretendía sacar a todo el plantel a las calles este viernes. Sin embargo, las denuncias gremiales frenaron el proyecto de la Intendencia.
La resistencia nació en diversas dependencias municipales contra la orden de salir a limpiar la ciudad. Los trabajadores tildaron la medida de mero “marketing político” del Gabinete de Bello. Ante el conflicto inminente, las autoridades comunales optaron por desistir de la obligatoriedad. El cambio de postura se oficializó tras una tensa reunión este jueves por la tarde.
Máximo Medina, jefe de Gabinete, firmó un acta de acuerdo con los representantes de los sindicatos. Este documento establece que la participación en la jornada de mañana será “estrictamente voluntaria”. Con esta firma, la Resolución 352/26, que disponía la movilización general y obligatoria, queda totalmente sin efecto legal. Los gremios celebraron la anulación de lo que consideraban una imposición arbitraria.
El acta también aclara que varios sectores quedan excluidos de cualquier actividad operativa en las calles. Las personas embarazadas, adultos mayores y funcionarios con enfermedades de base no serán convocados. Tampoco participarán aquellos con capacidades diferentes. Quienes no se sumen a la limpieza deberán cumplir su horario habitual en sus oficinas. El control se realizará mediante la marcación obligatoria del reloj biométrico.
La negativa de los empleados se fundamentó en la falta de respaldo legal para tales tareas. Muchos advirtieron que no realizarían labores de barrido por no figurar en sus manuales de funciones específicos. Alegaron que la “Ley Orgánica Municipal 3966/10” impide forzar al personal a tareas ajenas a su cargo. Sin consentimiento, el intendente no puede disponer de la fuerza laboral para fines proselitistas o de imagen.
El funcionariado rechazó la medida inicial tras denunciar fuertes presiones externas de la cúpula cartista. Advirtieron sobre el riesgo de una parálisis total en las oficinas críticas de la Comuna. Los líderes sindicales señalaron que las soluciones municipales deben nacer del “diálogo y no de la imposición”. La falta de logística adecuada para movilizar a miles de personas también fue un punto crítico.
La administración de Bello prefirió ceder para evitar un conflicto mayor con sus propios bases. La crisis de recolección de basura en la capital paraguaya sigue siendo un punto sensible para la gestión. Movilizar empleados administrativos para barrer cordones se vio como un parche ineficiente. Los sindicatos recordaron que el servicio de limpieza debe ser profesional y no una puesta en escena.
Finalmente, la jornada de mañana servirá para medir el apoyo real con el que cuenta el intendente. Sin la amenaza de sanciones, se verá cuántos funcionarios deciden acompañar la cuestionada iniciativa del Ejecutivo municipal. La paz interna en la Municipalidad de Asunción depende ahora del cumplimiento estricto del acta firmada. El “marketing” de Bello chocó frontalmente con la realidad de los derechos laborales vigentes.
Fuente: ABC Color
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