Estados Unidos e Israel atacaron un reactor de agua pesada y una planta de procesamiento de uranio en Irán. Según medios iraníes, los impactos se registraron en el complejo de Khondab y en la planta de Ardakan. Las autoridades indicaron que no hubo víctimas ni liberación de material radiactivo.
El funcionario Hassan Ghamari confirmó que el complejo de Khondab fue alcanzado en dos fases. “El complejo de agua pesada de Khondab fue atacado en dos fases por el enemigo estadounidense y sionista”, señaló, según la agencia Fars. El ataque se produjo en la provincia central de Markazi.
Además, la Organización de Energía Atómica de Irán reportó otro impacto. “La planta de Ardakan fue atacada hace unos minutos”, indicó en un comunicado. También aclaró que “no provocó la liberación de ningún material radiactivo”.
¿Qué consecuencias dejó el ataque en Irán?
Las autoridades iraníes señalaron que no se registraron víctimas tras los bombardeos. Tampoco se detectaron fugas en las instalaciones nucleares afectadas. Sin embargo, el Ministerio de Defensa de Israel advirtió que la ofensiva continuará.
En paralelo, la tensión se trasladó al ámbito marítimo. La Guardia Revolucionaria informó que interceptó tres buques en el estrecho de Ormuz. Además, anunció restricciones para embarcaciones vinculadas a países aliados de Estados Unidos e Israel.
¿Qué pasa con el estrecho de Ormuz?
Irán comunicó que el tránsito marítimo quedó restringido en esa zona estratégica. “Se prohíbe el movimiento de cualquier buque”, indicó la Guardia Revolucionaria. El estrecho es clave para el comercio energético global.
Según la firma Kpler, dos buques de la empresa china COSCO intentaron cruzar la zona. Sin embargo, debieron regresar tras la advertencia iraní. Este fue el primer intento de tránsito desde el inicio del conflicto.
El presidente Donald Trump extendió el plazo para reabrir el paso hasta el 6 de abril. “Las conversaciones continúan”, afirmó. La decisión se dio tras nuevas negociaciones con Irán en medio de la escalada.
Fuente: Infobae







