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La bóveda de oro de EE.UU. bajo mirada europea

La bóveda de la Reserva Federal guarda miles de toneladas de oro extranjero. Europa debate si mantener o recuperar esas reservas en EE.UU.

Fotos New York Fed Montaje Caroline Souza

25 Metros bajo tierra, en la sede de la Reserva Federal en Nueva York, se encuentra uno de los depósitos de oro más importantes del mundo. La conocida Bóveda del Oro resguarda miles de lingotes pertenecientes a gobiernos y bancos centrales de distintos países.

El recinto almacena aproximadamente 6.300 toneladas de oro, distribuidas en más de medio millón de lingotes. Este volumen representa un valor superior al billón de dólares. Además, equivale a una porción significativa del sistema financiero global.

El acceso a la bóveda está protegido por una estructura de acero de gran peso. Una vez cerrada, no puede abrirse hasta el día siguiente. Este nivel de seguridad ha sido clave para consolidar la confianza internacional durante décadas.

¿Por qué Europa guarda su oro en Estados Unidos?

El origen de estas reservas se remonta a la posguerra. Durante la década de 1950, varios países europeos comenzaron a almacenar su oro en Estados Unidos. La decisión respondía a razones económicas y de seguridad.

Según el economista Barry Eichengreen, estos países recibían pagos en oro y dólares. “Cuesta dinero transportar el oro y asegurar su envío, por lo que resultaba conveniente almacenarlo en la Reserva Federal”, explicó.

Además, el sistema de Bretton Woods consolidó al dólar y al oro como activos centrales. En ese contexto, Estados Unidos ofrecía una custodia sin costo. Esto resultaba atractivo para economías europeas en recuperación.

Fuente de la imagen, Harry Benson Getty

¿Por qué surge ahora el debate sobre repatriación?

En los últimos años, el escenario geopolítico ha cambiado. El regreso de Donald Trump a la presidencia ha generado inquietudes en algunos sectores europeos. Las tensiones políticas han reactivado el debate sobre la ubicación de las reservas.

El economista Emanuel Mönch señaló que “parece arriesgado guardar tanto oro en Estados Unidos”. En la misma línea, el dirigente Michael Jäger expresó dudas sobre la seguridad de estos activos.

Sin embargo, desde el Bundesbank, su presidente Joachim Nagel intentó calmar los temores. “No hay motivo para la preocupación”, afirmó en declaraciones recientes. A pesar de ello, el debate sigue abierto.

El traslado del oro implicaría costos logísticos elevados y riesgos de seguridad. Además, algunos expertos advierten que una repatriación podría generar tensiones innecesarias en el sistema financiero.

Mientras tanto, otros países ya redujeron sus reservas en la Fed en años anteriores. El caso de Países Bajos es uno de los ejemplos más recientes.

La discusión continúa sin una decisión definitiva. Sin embargo, refleja un contexto internacional donde las certezas económicas comienzan a ser revisadas.

Fuente: BCC