Cada 2 de abril, el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.
Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. La fecha fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas. El objetivo es promover información y fomentar una mirada respetuosa sobre esta condición.
La jornada busca visibilizar una realidad presente en la vida cotidiana. Muchas familias conviven con el autismo en espacios como la escuela o actividades sociales. En estos entornos, estímulos como el ruido pueden resultar abrumadores.
El autismo, también conocido como trastorno del espectro autista (TEA), es una condición del neurodesarrollo. El término “espectro” indica que existen diversas formas de manifestarse. No hay un único perfil, ni una experiencia igual a otra.
En términos generales, el autismo presenta diferencias en la comunicación e interacción social. También influye en patrones de comportamiento e intereses. Además, puede implicar una forma distinta de procesar estímulos sensoriales.
Por ejemplo, algunas personas pueden sentirse incómodas con luces, sonidos o texturas. Otras pueden necesitar rutinas o mostrar intereses específicos. Sin embargo, es importante señalar que no se trata de una enfermedad ni de una conducta aprendida.
Explicar la neurodiversidad puede hacerse con lenguaje simple y ejemplos cotidianos. Una forma útil es decir: “Hay cerebros distintos, como hay cuerpos distintos”. Esta comparación facilita la comprensión sin generar estigmas.
Ante preguntas como “¿por qué no me mira?”, se puede responder: “A veces mirar a los ojos incomoda; escuchar también es una forma de estar”. Además, se recomienda fomentar el respeto mediante acciones concretas.
En situaciones diarias, se puede enseñar a preguntar antes de actuar. Expresiones como “¿querés que te abrace?” o “¿preferís hablar bajito?” ayudan a construir vínculos respetuosos. También se sugiere evitar generalizaciones y describir conductas sin juzgar.
Fuente: ABC Color
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