La ministra del Trabajo, Mónica Recalde.
El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) impulsa una reforma en el sistema de ajuste del salario mínimo legal en Paraguay. La ministra Mónica Recalde anunció tres propuestas técnicas que buscan reemplazar el uso exclusivo del Índice de Precios al Consumidor (IPC). El objetivo es incorporar indicadores que reflejen con mayor precisión el costo de vida real de los trabajadores. Esta iniciativa responde a un reclamo histórico de las centrales obreras sobre la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante la última década.
La cartera de Estado prevé adelantar las negociaciones para alcanzar un consenso antes del 15 de mayo. Actualmente, el salario mínimo vigente es de G. 2.680.373, tras el último ajuste realizado el año pasado. Para que el nuevo método de cálculo sea viable, se requiere una modificación de la ley vigente o un decreto del presidente Santiago Peña. El Gobierno busca que el nuevo sistema esté operativo para el próximo 1 de julio, fecha establecida para el reajuste anual.
La ministra Recalde detalló que la primera opción vincula el IPC con el crecimiento económico general. La segunda alternativa combina la inflación con la variación del Producto Interno Bruto (PIB). Finalmente, la tercera propuesta sugiere un estudio interno del IPC centrado en componentes sensibles como alimentación, transporte y educación. Con esto, se pretende evitar el uso de la inflación general, que incluye artículos que el trabajador promedio no consume habitualmente.
Para la próxima semana se convocará simultáneamente al Consejo Tripartito y al Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam). En estas mesas se analizará el proyecto de ley que formalizará la nueva metodología de cálculo. El viceministro de Trabajo, César Segovia, explicó que el IPC del Banco Central del Paraguay no es el instrumento más adecuado. Esto se debe a que su canasta básica contiene más de 450 artículos que no forman parte del gasto cotidiano de quien gana el sueldo básico.
Las centrales obreras, por su parte, mantienen una exigencia de aumento del 20%, lo que elevaría el monto a G. 3.500.000. El viceministro Segovia señaló que el Código Laboral actual limita los ajustes automáticos a la inflación informada por el BCP. Por ello, consideran indispensable trabajar en una modificación legal que permita usar índices más cercanos a la realidad social. Se busca incluir específicamente el rubro de alimentos y vestimenta en la nueva fórmula.
Actualmente, la inflación interanual informada por el Banco Central se sitúa en un 1,9%. Sin embargo, los representantes del Ministerio de Trabajo reconocen que las alteraciones económicas previas no se reflejaron adecuadamente bajo el sistema anterior. El objetivo institucional es lograr un acuerdo sólido entre empleadores y trabajadores antes de remitir la propuesta al Congreso. De no lograrse la ley, el reajuste de julio volvería a depender únicamente de la regla tradicional del IPC.
La implementación de una nueva legislación permitiría una actualización salarial más justa y sostenible en el tiempo. El MTESS insiste en que la transparencia en los indicadores económicos es clave para la paz social y la estabilidad del mercado laboral. Con el inicio de estas reuniones, el Gobierno paraguayo busca dar una respuesta técnica a la demanda de recuperación salarial del sector obrero organizado.
Fuente: Última Hora
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