Fentanilo. Imagen ilustrativa.
El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social investiga tres casos de sobredosis de médicos registrados en la última semana. Uno de estos incidentes resultó en el fallecimiento de un profesional de blanco en el departamento de Canindeyú. El doctor Saúl Recalde, viceministro de Atención Integral, confirmó este preocupante estado de vigilancia en el sistema sanitario nacional.
El hecho más grave ocurrió durante el último fin de semana en el Hospital Regional de Saltos del Guairá. Un médico pasante rural perdió la vida tras una aparente ingesta excesiva de medicamentos de uso controlado. Ante esta situación, las autoridades sanitarias consideran que la problemática requiere una intervención inmediata y posturas institucionales claras.
El viceministro Recalde señaló que estos incidentes no representan un problema menor para el sistema de salud paraguayo. Por este motivo, se busca proteger la integridad física y mental de los profesionales. Asimismo, la prioridad fundamental es garantizar la seguridad de los pacientes que quedan bajo el cuidado de estos médicos.
La cartera sanitaria analiza la implementación de pruebas toxicológicas obligatorias para todo el personal de salud. Esta medida funcionaría como un mecanismo de control preventivo dentro de los hospitales y centros asistenciales. La intención es aplicar estos tests de manera periódica para detectar el posible consumo de sustancias estupefacientes.
Actualmente, la Asesoría Jurídica del Ministerio evalúa el respaldo legal necesario para exigir estas pruebas de ingreso. El análisis se enfoca principalmente en especialidades de alto riesgo, como es el caso de la anestesiología. Recalde mencionó la preocupación por un médico residente de primer año que ya presenta este tipo de problemáticas.
Para delinear un protocolo de intervención, hoy se realizó una reunión estratégica con diversas áreas especializadas del Estado. Participaron referentes del Centro Nacional de Toxicología, el Programa de Salud Mental y jefes de servicios de especialidades críticas. El objetivo es establecer una solución integral que aborde tanto la prevención como el control estricto.
El viceministro fue enfático al señalar que no se puede permitir el ingreso de personas con estas afecciones. Las autoridades buscan evitar que profesionales con problemas de adicción operen dentro de la estructura sanitaria pública. De esta manera, se pretende reducir los riesgos de incidentes fatales como los registrados recientemente en Canindeyú.
Existen factores de fondo que agravan la vulnerabilidad de los profesionales de blanco en sus lugares de trabajo. El acceso facilitado a fármacos intravenosos de uso exclusivo en quirófanos es una de las principales causas identificadas. Además, la alta carga de estrés laboral influye negativamente en la salud mental de los trabajadores sanitarios.
Aunque se redujeron las jornadas laborales a turnos de 12 horas, el pluriempleo o “vínculos” médicos sigue siendo un obstáculo. Muchos profesionales mantienen varios contratos simultáneos, lo que deriva en un agotamiento físico y mental extremo. Esta sobrecarga fomenta el uso de sustancias hipnóticas para intentar desconectarse de la presión diaria del entorno hospitalario.
Las autoridades identificaron seis drogas específicas utilizadas habitualmente para la inducción y el mantenimiento de la anestesia general. El uso de estos fármacos fuera del ámbito quirúrgico provoca complicaciones orgánicas graves o incluso la muerte súbita. El Ministerio de Salud ya registra antecedentes similares en departamentos como Amambay y Misiones en periodos anteriores.
Fuente: ABC Color
Esta web usa cookies.