Trajeado aún con el Smoking que llevó a la cena de la Asociación de Corresponsales Extranjeros, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció una rueda de prensa para explicar los detalles del tiroteo que obligó al servicio secreto a evacuarlo a él, a su esposa Melania Trump y otros miembros del gabinete.
Un tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca obligó a evacuar de urgencia al presidente Donald Trump. El grave incidente ocurrió este sábado por la noche en el tradicional Hotel Washington Hilton de la capital estadounidense. Junto al mandatario, los equipos de seguridad protegieron a la primera dama Melania Trump y al vicepresidente JD Vance. Las autoridades del FBI confirmaron que ninguno de los líderes políticos resultó con heridas tras la sorpresiva balacera registrada.
Los disparos se produjeron durante el inicio de la gala anual organizada por la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. El ataque interrumpió la velada donde participaban periodistas destacados, diversas celebridades y los principales líderes nacionales del país. Esta agresión genera una profunda conmoción en el ámbito político internacional por la vulnerabilidad de un evento de alta seguridad. El sospechoso del ataque ya se encuentra bajo custodia policial para las investigaciones pertinentes de rigor.
Agentes del Servicio Secreto desplegaron un operativo inmediato para asegurar el perímetro del salón de baile tras las primeras detonaciones. La evacuación se realizó bajo protocolos de máxima prioridad hacia la residencia presidencial para garantizar la integridad del jefe de Estado. Durante la intervención, las fuerzas federales lograron neutralizar al tirador en las inmediaciones del hotel neoyorquino. El FBI asumió la coordinación de las pericias forenses y el interrogatorio del detenido en la sede policial.
La velada transcurría con normalidad cuando un equipo de seguridad irrumpió en el recinto para ordenar a los asistentes tirarse al piso. Periodistas con trajes de gala y esmoquin buscaron refugio junto a las mesas mientras se escuchaban entre cinco y ocho disparos. El ambiente de celebración se transformó en caos cuando el vino salpicó los manteles blancos ante los gritos de alerta. Algunos presentes exclamaron consignas patrióticas en medio de la incertidumbre generalizada por el ataque armado externo.
Equipos tácticos con armas desenfundadas tomaron posición en el escenario principal para repeler cualquier amenaza adicional en el interior. Miembros de la Guardia Nacional se desplegaron rápidamente dentro del edificio para apoyar las labores de contención del Servicio Secreto. Los organizadores bloquearon las salidas del salón subterráneo para evitar que civiles quedaran expuestos al fuego cruzado. La mayoría de los invitados permaneció encerrada en el sitio aguardando instrucciones oficiales de los cuerpos de seguridad.
Erin Thiellman, una veterana militar que asistía al evento, relató haber escuchado tres disparos al salir momentáneamente del salón. La testigo describió que vio a un hombre caer herido justo detrás de ella durante el inicio del enfrentamiento. Según su testimonio, el sospechoso portaba un rifle y dos cargadores, evidenciando una intención premeditada de causar daño masivo. La rápida reacción de los agentes evitó que el tirador lograra ingresar al área donde se encontraba el estrado presidencial.
En una conferencia de prensa posterior, Donald Trump reveló que un agente del Servicio Secreto recibió un impacto de bala. El oficial fue baleado desde una distancia muy corta con un arma de alto poder, pero su chaleco antibalas lo salvó. El mandatario aseguró que el agente se encuentra en buen estado de salud y con el ánimo muy alto tras el incidente. Trump calificó al atacante como un “aspirante a asesino” y una “persona muy enferma” durante su mensaje oficial.
El sospechoso fue identificado por las autoridades federales como un residente del estado de California que viajó a la capital. El presidente ordenó difundir los videos del tiroteo para garantizar la transparencia sobre el actuar de las fuerzas de seguridad pública. Entre los funcionarios evacuados también se encontraban el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio. La fiscal federal Jeanine Pirro confirmó que la alcaldesa Muriel Bowser y el jefe de policía Jeffery Carroll coordinaron la respuesta local.
Era la primera vez que Trump asistía a este evento como presidente en su actual segundo mandato presidencial. El mandatario cuestionó duramente las condiciones del hotel, afirmando que no se trata de un edificio particularmente seguro para tales galas. Debido a esto, aprovechó la oportunidad para defender la construcción de un nuevo salón de eventos especial en la Casa Blanca. Según sus declaraciones, se requiere una infraestructura con vidrios a prueba de balas y sistemas de defensa contra drones.
El Servicio Secreto mantiene el edificio bajo estricto control mientras la Policía Metropolitana de Washington coordina el flujo de información actualizada. Los organizadores del evento prometieron repetir la cena en un plazo de 30 días bajo nuevas medidas de protección. El tirador permanece detenido mientras los investigadores buscan determinar los motivos detrás de este intento de atentado en pleno corazón político. La Casa Blanca agradeció el profesionalismo de los escoltas que evitaron una tragedia mayor durante la noche del sábado.
Fuente: Infobae
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