El paciente sometido a una cirugía cardíaca, Esteban Benegas, recibió su alta médica tras una operación exitosa del corazón. Aquí, junto a familiares y profesionales médicos que atendieron su caso. Foto: Lucia González
El Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu otorgó el alta médica a Esteban Benegas, un adolescente de 15 años. El joven se recuperó favorablemente tras someterse a un complejo trasplante cardíaco realizado el pasado 30 de marzo. Este egreso hospitalario representa un hito para la medicina pública paraguaya y la salud infantil. El paciente superó un cuadro crítico de miocardiopatía dilatada severa que ponía en riesgo su vida. Médicos del centro asistencial confirmaron que el menor ya puede retornar a su comunidad de origen.
La doctora Nancy Garay, jefa de Cardiología, explicó que el proceso médico incluyó varias etapas de alta complejidad. Inicialmente, el adolescente ingresó con una falla cardíaca grave que requirió su internación en terapia intensiva. Debido a su debilidad extrema, los especialistas decidieron conectarlo a una asistencia ventricular mecánica. Esteban permaneció en la lista de espera nacional con “prioridad cero” hasta la aparición de un donante compatible. Finalmente, el procedimiento quirúrgico devolvió la esperanza a su familia tras semanas de incertidumbre clínica.
El operativo para concretar la cirugía implicó un despliegue logístico importante desde Ciudad del Este. El órgano donado provino de la capital de Alto Paraná, requiriendo un traslado coordinado y veloz. El doctor Marco Melgarejo lideró el equipo quirúrgico que realizó la intervención en el hospital pediátrico. Este profesional resaltó que la coordinación entre regiones sanitarias fue fundamental para el éxito del procedimiento. Tras la operación, el equipo médico mantuvo un monitoreo constante sobre la evolución del nuevo corazón.
El Hospital Acosta Ñu se consolida como el único establecimiento en Paraguay que realiza este tipo de cirugías. Según el doctor Melgarejo, Benegas es el paciente número 22 en recibir un trasplante de corazón en este sitio. Asimismo, el adolescente fue el decimocuarto beneficiario del uso de un corazón artificial en el centro médico. Estos números reflejan la capacidad técnica y profesional instalada en el hospital de referencia nacional. La institución continúa liderando la medicina de alta complejidad para niños y adolescentes en todo el territorio.
La recuperación del paciente no estuvo exenta de desafíos técnicos inmediatos tras la salida del quirófano. Inicialmente, el corazón trasplantado mostró señales de debilidad funcional que alertaron a los médicos especialistas intervinientes. Ante este escenario, el equipo decidió conectar al adolescente a un sistema de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). Este dispositivo brindó soporte temporal tanto al sistema cardíaco como al respiratorio del joven Esteban. Gracias a esta tecnología, el órgano pudo fortalecerse progresivamente hasta alcanzar un funcionamiento autónomo y estable.
El éxito del tratamiento es el resultado de un trabajo interdisciplinario que involucró a varios departamentos hospitalarios. El seguimiento clínico posterior al trasplante fue responsabilidad directa de la doctora Soledad Álvarez y su equipo. Por otro lado, el doctor Diego Gamarra supervisó los cuidados críticos dentro de la Unidad de Terapia Intensiva. Cada etapa fue coordinada minuciosamente para evitar rechazos del órgano y asegurar la estabilidad hemodinámica del joven. La doctora Garay calificó el resultado como un “total éxito” tras semanas de ardua labor médica.
Para el equipo de cirujanos, ver a Esteban recuperado genera una satisfacción enorme difícil de describir con palabras. El doctor Melgarejo calificó la misión como un esfuerzo gigantesco por parte de todos los funcionarios del hospital. La noticia del alta médica fue celebrada con emotividad por el personal de blanco y los familiares. El joven demostró una gran fortaleza durante todo el proceso de asistencia mecánica y posterior cirugía. Ahora, su retorno al hogar marca el inicio de una nueva etapa con mejor calidad de vida.
La jefa de Cardiología agradeció profundamente a los profesionales que acompañaron el delicado proceso de recuperación del menor. Garay subrayó que contar con resultados felices es el motor que impulsa la mejora continua del servicio público. La infraestructura del Hospital Acosta Ñu permitió responder con eficacia ante una patología que antes era mortal. El compromiso de los equipos quirúrgicos y de cuidados intensivos fue vital para el desenlace positivo. Paraguay demuestra así su capacidad para realizar intervenciones de vanguardia en pacientes pediátricos con fallas multiorgánicas.
Esteban Benegas abandona el hospital con un nuevo corazón y un futuro lleno de oportunidades por delante. Su caso se convierte en un símbolo de superación y de la importancia de la donación de órganos. El equipo médico continuará realizando los controles ambulatorios necesarios para monitorear su evolución a largo plazo. De esta manera, el sistema de salud pública cierra un ciclo de atención exitosa para un ciudadano paraguayo. El joven ahora se prepara para reencontrarse con sus seres queridos en su comunidad.
Fuente: ABC Color
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