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Arturo Apuril pasó la noche frente a una casa quinta de Capiatá tras ubicar allí su auto robado. El vehículo, con chapa BSP 982, había desaparecido el sábado en un hipermercado de Ñemby. El caso expuso la desesperación de la víctima, que decidió hacer vigilia por miedo a que el rodado fuera trasladado nuevamente.
Según el relato difundido, Apuril dejó estacionado su auto mientras realizaba compras. Al salir del local, ya no encontró el vehículo. Luego presentó la denuncia correspondiente y comenzó una búsqueda por su cuenta. El domingo por la tarde logró localizar el rodado en una quinta situada sobre la calle San José Obrero, a cuadras de la avenida Rojas Cañada.
El hombre creyó que con avisar a la Policía podría recuperar el vehículo. Por eso llamó a la comisaría y pidió asistencia para ingresar al inmueble. Sin embargo, le informaron que era necesaria una orden de allanamiento de la Fiscalía. Según el material, esa autorización recién podría tramitarse el lunes.
Ante esa respuesta, Apuril decidió permanecer frente al lugar donde estaría su auto robado. Su temor era que el vehículo fuera retirado antes de la intervención fiscal. Por esa razón hizo una vigilia durante la noche, esperando que se concretara el procedimiento para recuperar el rodado.
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El caso ocurrió entre Ñemby y Capiatá, dos ciudades del departamento Central. La denuncia inicial se dio tras el robo en el estacionamiento del hipermercado. Luego, la búsqueda particular llevó al propietario hasta la quinta donde se encontraría el vehículo. Hasta las 9:00 de la mañana, el hombre seguía esperando una respuesta de la Fiscalía.
La situación generó atención por la demora en el procedimiento. Según el reporte, la Policía no podía ingresar al inmueble sin una orden judicial. Por eso, la recuperación del auto dependía de la autorización fiscal. Mientras tanto, la víctima permaneció en el sitio para evitar que el rodado desapareciera otra vez.
El caso refleja la angustia de una persona que encontró su vehículo robado, pero no pudo retirarlo de inmediato. Apuril quedó frente a la quinta, a la espera del allanamiento. El rodado seguía en el lugar señalado, mientras la víctima aguardaba la intervención formal para recuperarlo.
Fuente: Extra
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