Un centro de tratamiento del ébola en Mangima, un pueblo a las afueras de Beni en el este de Congo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública internacional ante el preocupante brote de ébola detectado en África. El foco afecta a la República Democrática del Congo y registró una ramificación en Uganda. Hasta hoy, las autoridades sanitarias confirmaron 89 víctimas fatales debido a esta enfermedad hemorrágica. La declaración internacional busca coordinar acciones globales inmediatas frente a la propagación.
En sus primeras disposiciones, el organismo sanitario internacional solicitó formalmente a los gobiernos del mundo reforzar sus respuestas sanitarias internas. Sin embargo, la institución enfatizó la necesidad de mantener abiertas las fronteras comerciales y de tránsito. De igual manera, intervienen en el monitoreo los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades. Esta entidad posee su base en Adís Abeba.
El comunicado oficial emitido desde Ginebra determinó que la afección corresponde a la variedad denominada Bundibugyo. No obstante, los especialistas aclararon que el estado actual del brote no cumple los criterios de una pandemia. Por este motivo, la OMS especificó que no se trata de una emergencia internacional de carácter pandémico. Las labores técnicas se centran en contener los focos activos identificados.
El ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, brindó una conferencia de prensa sobre las implicancias de esta variante. El funcionario estatal recordó que no existe una vacuna efectiva aprobada contra esta mutación en particular. Tampoco se dispone de un tratamiento médico específico para curar a los infectados. «Con esta cepa, la tasa de letalidad puede alcanzar el 50%», advirtió.
Los antecedentes sanitarios exponen la peligrosidad histórica de este virus altamente contagioso en la región central de África. El último episodio epidemiológico en el Congo fue declarado en agosto del año pasado y culminó en diciembre. Aquel evento dejó 34 fallecidos confirmados. Previamente, entre 2018 y 2020, la epidemia más mortífera causó cerca de 2.300 decesos sobre 3.500 enfermos reportados.
El balance actual de la agencia sanitaria de la Unión Africana registra 88 muertes probables en el Congo. De igual modo, la entidad contabiliza un total de 336 casos sospechosos en su último reporte estadístico. Las brigadas médicas enfrentan dificultades debido a que el foco se encuentra en zonas de difícil acceso. Por ende, los laboratorios en Kinshasa procesaron pocas muestras biológicas.
Las autoridades confirmaron ocho casos positivos sobre trece muestras analizadas, lo que denota una rápida propagación distrital. Los profesionales explicaron que la transmisión entre seres humanos se genera a través de fluidos corporales. Asimismo, el contagio ocurre por exposición a la sangre de infectados, ya estén vivos o fallecidos. El periodo de incubación alcanza una duración máxima de 21 días.
Los pacientes infectados con esta variante solo se vuelven contagiosos después de la aparición de síntomas. Ante este escenario, la referente de Médicos Sin Fronteras, Trish Newport, emitió un serio aviso. La especialista opera en la provincia de Ituri y calificó la situación regional como extremadamente preocupante. Su inquietud radica en el aumento de muertes en poco tiempo y el cruce transfronterizo.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Uganda reportó oficialmente el primer deceso en su propio territorio nacional. La víctima fatal fue un ciudadano congoleño de 59 años de edad que falleció en un hospital de Kampala. El deceso se produjo el jueves y fue comunicado por las autoridades sanitarias el viernes. La cartera de Estado ugandesa subrayó que no registran contagios locales.
Los equipos de vigilancia epidemiológica internacional intentan trazar las rutas de los casos sospechosos para frenar nuevos contagios. El avance de la enfermedad genera preocupación debido a la falta de herramientas médicas estandarizadas. Los ministerios de salud locales y organismos de asistencia coordinan el envío de suministros esenciales.
Fuente: Clarín
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