Libero Antonio Oropallo.
El “Oropallo Institute of Genetics and Precision Medicine” funciona desde finales del 2023 en un edificio ubicado sobre las calles Papa Juan XXIII y Juan Max Boettner, en Asunción. Allí, el médico italiano Libero Antonio Oropallo desarrolla un emprendimiento vinculado a servicios de genética médica, pese a que él no posee registro médico en Paraguay (cuestión que sigue en investigación), ni el establecimiento cuenta con la habilitación sanitaria del Ministerio de Salud y de autorización comercial de la Municipalidad de Asunción, según documentos oficiales obtenidos por RDN.
La revisión de documentos judiciales, registros administrativos y testimonios recogidos por RDN ubica a Oropallo en el centro de una trama de presuntas irregularidades que exceden el ámbito médico. Las fuentes consultadas señalan cuestionamientos sobre los tratamientos ofrecidos a pacientes y también sobre operaciones relacionadas a otros ámbitos.
En Italia, los antecedentes judiciales de Libero Oropallo incluyen una causa de 1983 por emisión de cheques sin fondos, por la que recibió una multa y luego fue alcanzado por una medida de amnistía, según documentos revisados por RDN.
El antecedente más relevante detectado en ese país está vinculado a su gestión en el Centro Odontológico Giovanni Rocca. De acuerdo con la documentación judicial, el caso se relaciona con una figura penal equivalente a “receptación continuada”, que sanciona la adquisición, recepción u ocultamiento de bienes provenientes de delitos contra el patrimonio.
El hecho tuvo lugar en 1993 y derivó en una condena de un año y seis meses de prisión, con suspensión condicional de la pena, además de una multa de 400 euros. La condena quedó firme en 2002, según consta en los documentos consultados.
Tras salir de Italia, Libero Oropallo llegó a Buenos Aires, Argentina, en 1994. Allí comenzó a insertarse en círculos de la sociedad porteña como médico, aunque, según registros consultados por RDN, no contaba con habilitación legal para ejercer la medicina en el país. Poco después conoció a su primera pareja argentina, a quien RDN logró contactar y entrevistar.
Se trata de María Alejandra L. Ávila, conocida en Estados Unidos como Alex Ávila, país donde reside desde hace 10 años. Allí se desempeña como educadora en el sistema escolar del condado de Shelby y como profesora adjunta del Departamento de Ciencias de la Salud del Baptist Health Sciences University, en Memphis, Tennessee.
Ávila relata que convivió casi cinco años con Oropallo, en una relación que describe como el inicio de un calvario personal y financiero. En entrevista con RDN, sostiene que el médico construyó una carrera basada en títulos académicos que no pudieron ser comprobados, vínculos con sectores de poder y tratamientos alternativos de salud sin matrícula profesional habilitante.
Según su testimonio, conoció a Oropallo en 1994, poco después de su llegada desde Italia. Ella tenía 18 años. “Viví con él casi cinco años en un departamento en Recoleta, en Guido 1927. Esa etapa me arruinó la juventud”, afirma.
Ávila sostiene que Oropallo no solo la dejó “en la calle”, sino también vinculada a causas judiciales y deudas relacionadas con la propiedad donde residían. “Tuve la suerte de poder salir de ahí”, sentencia.
Si bien reconoce que Oropallo obtuvo el título de médico a los 41 años, Ávila cuestiona distintos aspectos de su especialización y trayectoria profesional. Según su testimonio, existen inconsistencias temporales en los estudios que él declara haber realizado, especialmente en relación con un máster en Italia. “Dice haber hecho un máster en Italia en años en los que ya estaba en Argentina. Los años no coinciden con nada”, señaló.
Ávila también apunta a los cambios en la forma en que Oropallo se presentó profesionalmente a lo largo del tiempo. Sostiene que, durante su estadía en Buenos Aires, inicialmente se identificaba como odontólogo y posturólogo. Sin embargo, con los años comenzó a presentarse como oncólogo y, actualmente, como médico genetista e investigador.
La entrevistada también cuestiona su presencia digital y la construcción de su imagen pública. Afirma que su perfil de LinkedIn contiene datos falsos y sostiene que “nunca fue médico investigador”. Además, pone en duda que haya sido nominado al Nobel de Medicina o que haya donado USD 100.000 a una niña enferma, como se habría difundido en publicaciones promocionales en medios locales como este y este del medio digital El Nacional.
Según averiguaciones de RDN, las nominaciones al Premio Nobel se mantienen bajo reserva durante 50 años, por lo que resulta imposible confirmar que Oropallo haya tenido acceso a esa información.
Otro aspecto señalado por Ávila es la forma en que Oropallo habría construido vínculos con personas de alto poder adquisitivo y figuras públicas. “Se mueve muy bien entre gente de dinero y famosos para ganar confianza y luego ofrecer sus servicios”, dijo.
Ávila también relató un episodio que, según su testimonio, marcó un punto de quiebre en la relación. Afirmó que Oropallo habría intentado involucrarla en una presunta maniobra para pedir dinero a terceros, utilizando como argumento una supuesta enfermedad terminal de su madre, actualmente fallecida. Según la entrevistada, esos fondos serían destinados a un tratamiento que el propio Oropallo decía estar en condiciones de realizar. Ávila aseguró que se negó a participar.
Hacia el final de su testimonio, Ávila hizo referencia a supuestos antecedentes no aclarados de Oropallo en Italia y vinculó esa situación con su salida del país. “Vino escapado de Italia”, sostuvo. Además, afirmó que “en Argentina nunca tuvo permiso para trabajar de médico”.
RDN ya había publicado una investigación previa sobre el currículum de Oropallo y el funcionamiento de su clínica, que puedes leer aquí.
Después de varios años en Corrientes, Argentina, donde acumuló cuestionamientos vinculados a su actividad profesional, Libero Oropallo llegó a Asunción en 2023. En Paraguay comenzó a dictar charlas en clubes sociales y a construir presencia pública a través de medios digitales que lo presentaban como médico genetista, de acuerdo con publicaciones recopiladas por RDN.
Aunque no cuenta con registro habilitante para ejercer la medicina en Paraguay, abrió una clínica a metros del Shopping del Sol: el Oropallo Institute of Genetics and Precision Medicine.
En el edificio trabajan también nutricionistas, odontólogos y oncólogos. Oropallo, sin embargo, siempre sostuvo que su participación se limitaba al uso de su nombre y que no atiende a pacientes en la clínica.
La versión de Oropallo, sin embargo, contrasta con testimonios y documentos a los que accedió RDN. Las fuentes consultadas sostienen que el médico italiano sí atendió a pacientes en Paraguay, les dio indicaciones médicas y emitió órdenes para estudios en laboratorios nacionales.
En julio de 2024, autoridades del Ministerio de Salud Pública realizaron una intervención de oficio en el Instituto Oropallo. A partir de ese procedimiento, la cartera sanitaria abrió un sumario administrativo a través de la Dirección de Asesoría Jurídica. Según fuentes oficiales, la defensa de Oropallo no contestó el proceso, que terminó con una multa de 40 jornales que hasta ahora permanece impaga.
Su perfil profesional tampoco aparece respaldado por las principales sociedades médicas locales del área. Ni la Sociedad Paraguaya de Oncología Médica (SPOM) ni la Sociedad Paraguaya de Cancerología registran al médico italiano entre sus miembros. Además, especialistas italianos consultados por esta última sociedad dijeron desconocer antecedentes de formación de Oropallo en oncología.
RDN accedió a audios atribuidos a tres ex colaboradores de Libero Oropallo en Argentina. En esos registros, las fuentes describen presuntas maniobras médicas y comerciales que, según sus relatos, habrían sido utilizadas para captar pacientes y clientes con tratamientos de alto costo.
Uno de los señalamientos apunta al supuesto reetiquetado de un medicamento adquirido en Argentina. Según los audios, Oropallo habría pedido colocar en el frasco una etiqueta con la inscripción “Made in San Diego” para luego presentarlo como una “vacuna genética de última generación” y ofrecerlo por miles de dólares.
Otra de las acusaciones se refiere a estudios genéticos que Oropallo decía enviar a California, Estados Unidos. De acuerdo con los audios, cobraba hasta USD 6.000 por esos análisis, pero los pacientes recibían documentos que los ex colaboradores describen como estandarizados y sin identificación clara del laboratorio responsable.
Según esas fuentes, Oropallo presentaba esos supuestos estudios como la base de un tratamiento personalizado, al afirmar que podía interpretar y “corregir” secuencias genéticas defectuosas. Los ex colaboradores sostienen que no existía respaldo verificable sobre el origen de esos análisis ni sobre su validez científica.
Los audios también mencionan casos de pacientes oncológicos que, según los declarantes, habrían abandonado tratamientos convencionales tras confiar en promesas de cura total. Los ex colaboradores afirman que algunos fallecieron posteriormente y consideran que esas muertes pudieron haberse evitado.
El relato más extremo involucra a un presunto cliente de Emiratos Árabes Unidos. Según uno de los ex colaboradores, Oropallo habría cobrado USD 5 millones a un constructor en Dubái bajo la promesa de tratar el autismo de su hijo y otras dolencias de su esposa. La misma fuente sostiene que Oropallo habría utilizado a su pareja paraguaya para simular un testimonio de una madre cuyo hijo supuestamente había sido “curado de autismo”.
Siempre según ese testimonio, el cliente continúa intentando comunicarse con Oropallo sin éxito. El ex colaborador también afirmó que el médico italiano le habría dicho en confianza: “Si llega a pasar algo, yo me declaro loco”.
Hasta donde pudo verificar RDN, no existen denuncias formales contra Libero Oropallo por mala praxis médica o negligencia profesional. Sin embargo, su nombre aparece vinculado a más de una decena de causas judiciales en Argentina, según registros consultados por este medio.
Entre esos antecedentes figuran expedientes por amenazas con arma de fuego, coacción y estafa, así como procesos de carácter civil o patrimonial relacionados con desalojos, ejecuciones fiscales y reclamos por daños y perjuicios, todos archivados o paralizados.
El caso más sensible detectado por RDN corresponde a un expediente por presunta defraudación iniciado en 2007. Allí se investigó la ejecución de pagarés asociados al tratamiento oncológico de una paciente que falleció poco después, según consta en la documentación judicial revisada.
Nos comunicamos con el Dr. Libero Oropallo al teléfono celular terminación 658 y nos contestó lo siguiente:
Al respecto debo decir que, dado que mantengo contra ustedes un juicio penal por el delito de calumnias y que el mismo se encuentra a la espera de ir a juicio oral, nada tengo que decir más que remitirme a todo lo expuesto en dicho expediente y al resultado de dichas actuaciones judiciales.
Sólo aclararé dos puntos:
1. Que no tengo causa de ninguna índole en ningún lugar del mundo.
2. Si su fuente, como presumo, son los Sres. Marcelo Tomás López y/o el supuesto escribano Gonzalo Alegre, les notifico que ambos han sido denunciados por mí ante la justicia penal en la Argentina por amenazas y coacción que causalmente se vinculan con la difamación que pretenden hacer sobre mi persona y de la que Uds, en caso de reproducirla, serán partícipes necesarios en dicha causa, e incurrirán nuevamente en una calumnia por la que también serán querellados en Paraguay.
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