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Atacan a enfermero que hacía Bolt y hoy necesita ayuda

Fernando Penayo, enfermero y conductor de Bolt, sigue grave tras un asalto en Ñemby. Su familia organiza una campaña para cubrir gastos y su rehabilitación hoy.

Sus compañeros organizarán una pollada en el patio trasero del hospital donde trabajaba.

Fernando Penayo Benítez, enfermero y conductor de la plataforma Bolt, sigue aferrado a la vida en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital del Trauma. Detrás de su cuadro crítico no solo hay un hecho policial. También hay una historia que golpea por su dureza: la de un trabajador que salió a ganarse el sustento y terminó luchando por sobrevivir.

El ataque ocurrió en la madrugada del viernes 13 de marzo, en el barrio Cañadita de Ñemby. Según los datos del caso, el agresor se hizo pasar por pasajero. Ya dentro del vehículo, atacó a Fernando con un martillo. La violencia del golpe hizo que perdiera el control del automóvil y chocara. Desde entonces, permanece internado, intubado y con un pronóstico delicado.

Su estado de salud se agravó con el paso de los días. Además de las graves heridas sufridas durante el asalto, presentó un cuadro de neumonía en medio de la internación. Cada jornada en terapia intensiva representa una nueva batalla para él y también para su familia, que sigue pendiente de cada parte médico con la esperanza de una mejoría.

Una familia golpeada por el dolor y los gastos

Enmanuel Penayo, hermano de Fernando, relató la difícil situación que atraviesan. Solo en medicamentos, la familia ya desembolsó más de G. 23 millones. “Mi hermano es padre de dos hijas y estoy seguro de que lucha día a día por su vida”, expresó. Sus palabras resumen el drama que enfrenta una familia que, además del dolor, debe cargar con costos cada vez más altos.

Fernando no solo trabajaba como conductor de Bolt. También cumplía funciones como enfermero en el Centro de Salud N.º 4 del barrio Trinidad. Era, según su entorno, un hombre de trabajo, comprometido con su familia y con sus pacientes. Por eso, su caso generó una reacción inmediata entre allegados, compañeros y personas que decidieron acompañar esta pelea desde donde pueden.

Actividades solidarias para sostener la esperanza

Familiares, amigos y compañeros impulsan actividades para recaudar fondos. La familia prepara una hamburguesada, mientras colegas del hospital organizan una pollada solidaria. Cada aporte busca ayudar a cubrir el tratamiento y el largo proceso de recuperación que podría venir después de salir de terapia.

Aunque el presunto agresor ya fue detenido, hoy la prioridad no está puesta en otra cosa que no sea la salud de Fernando. “Tiene un largo y costoso camino por delante”, dijo su hermano. En ese escenario, la solidaridad aparece como un sostén urgente para una familia que pelea, entre el dolor y la esperanza, por la vida de uno de los suyos.

Fuente: EXTRA