Falleció Béla Tarr, director de cine húngaro, a los 70 años. El realizador fue estrecho colaborador del escritor László Krasznahorkai, Premio Nobel de Literatura 2025. En varias ocasiones, Tarr adaptó al cine obras del autor. Además, consolidó un estilo asociado al blanco y negro y a un ritmo narrativo sostenido.
Tarr firmó películas citadas de forma recurrente dentro de su filmografía. Entre ellas aparece La condena (1987). Sus largometrajes se vinculan a retratos sociales de fuerte dramatismo en una primera etapa. Con el tiempo, el director profundizó en una mirada más angustiante y metafísica de la realidad, según el portal Hvg. Su obra fue comparada con la de Michelangelo Antonioni y Andréi Tarkovski.
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El cineasta recibió hace un par de años un premio honorífico en los Premios del Cine Europeo, en Berlín. Allí, Tarr reaccionó ante los elogios con una frase breve: “Simplemente, soy un ser humano”. Además, se destacó que su carrera reunió 18 títulos como director. Sus películas no se orientaron a la popularidad masiva, pero sostuvieron una búsqueda formal propia.
Recientemente, una encuesta elaborada por elDiario.es recogió elecciones de directores españoles sobre filmes relevantes. En ese listado, se ubicaron dos obras de Tarr entre las diez primeras: Sátántangó y Armonías de Werckmeister. Por otro lado, el fallecimiento se produjo meses después de que Krasznahorkai recibiera el Nobel. Esa cercanía temporal subrayó la relación creativa entre ambos.
Su último trabajo se proyectó y fue premiado en la Berlinale en 2011. La película se tituló El caballo de Turín. El relato presenta a un hombre y una mujer que intentan sobrevivir en una casa. Enfrentan un viento constante y el hambre, con una patata diaria. Luego, el pozo se seca, pero el drama continúa.
En declaraciones públicas, Tarr cuestionó el modelo dominante del cine comercial. Dijo que no creía “en la honestidad ni en la autenticidad del cine de Hollywood”. También sostuvo que en pantalla “se debe representar personas reales, de una manera honesta y sincera”. Antes de su reconocimiento internacional, inició su trayectoria en Pécs. Filmó desde joven y luego se dio a conocer con títulos como Nido de familia (1979), El outsider (1981), Gente prefabricada (1982) y Almanaque de otoño (1984).
Fuente: El Mundo







