Un incendio de grandes proporciones devastó unas 600 hectáreas de pastizales en el Bajo Chaco. El Ministerio de Defensa Nacional coordinó un operativo militar para frenar el avance de las llamas. Según el ministro Óscar González, el fuego fue controlado durante la noche del martes. Sin embargo, los daños ambientales en la zona ya son significativos.
El siniestro se registró en el departamento de Presidente Hayes. El punto crítico se ubicó a diez kilómetros de la rotonda del puente Remanso. Esta zona conecta directamente el Chaco con el Área Metropolitana de Asunción. El fuego se propagó rápidamente sobre el terreno seco de los pastizales chaqueños. Por lo tanto, la columna de humo fue visible desde varios puntos de la capital. La proximidad con centros urbanos aumentó la preocupación de los equipos de emergencia intervinientes.
El combate contra el fuego presentó serios desafíos logísticos por el difícil acceso. El terreno impidió el ingreso rápido de vehículos terrestres de gran porte. Debido a esto, la Fuerza Aérea desplegó dos helicópteros para trasladar al personal militar. El operativo también incluyó una tercera aeronave equipada con tecnología especializada. Este helicóptero utilizó el sistema “Bambi” para el transporte y descarga de agua. Gracias a estas maniobras aéreas, se logró atacar los focos más intensos del incendio.
Las condiciones climáticas actuales representan un riesgo latente para la zona chaqueña. Para este miércoles se pronostican temperaturas máximas de hasta 37 grados centígrados. Por esta razón, el contingente militar permanece desplegado en el terreno afectado. El objetivo es asegurar que las cenizas no se reaviven con el calor extremo previsto. El ministro González informó que la vigilancia no cesará durante la jornada de hoy. Además, se realizan sobrevuelos periódicos para detectar posibles focos secundarios de calor.
El origen del siniestro es el punto más dramático de la investigación oficial. El ministro González afirmó que es casi seguro que el incendio fue provocado. Según sus declaraciones, existe un 99 por ciento de probabilidad de intencionalidad humana. El funcionario argumentó que actualmente Paraguay no atraviesa por una época de sequía extrema. Por lo tanto, no existen causas naturales que expliquen el inicio espontáneo de las llamas. Esta sospecha de un acto criminal contra la naturaleza genera indignación institucional. La justicia debe ahora identificar a los posibles responsables de este grave atentado.
El impacto final del fuego abarcó una extensión total de 600 hectáreas quemadas. Esta cifra representa una pérdida ecológica importante para el ecosistema del Bajo Chaco. Los operativos militares demostraron la capacidad de respuesta ante emergencias de esta magnitud forestal. Sin embargo, la prevención sigue siendo el mayor desafío para proteger los recursos naturales del país. Las autoridades instan a la población a evitar cualquier quema de pastizales o basura. El descuido humano o la mala fe pueden provocar desastres naturales irreparables.
Fuente: ABC Color







