Una investigación sobre el crimen de María Fernanda Benítez sumó evidencia técnica determinante. Los peritos recuperaron grabaciones de un circuito cerrado eliminado previamente. La víctima tenía 17 años y estaba embarazada al fallecer.
Su cuerpo fue calcinado a finales de mayo de 2025. El video involucra directamente al entorno del presunto autor. Actualmente, los implicados enfrentan procesos judiciales por su participación en los hechos.
El material corresponde a la madrugada del sábado 31 de mayo de 2025. Esa fecha coincide con el hallazgo de los restos calcinados. El video revela movimientos del victimario tras la ejecución del crimen. Las cámaras captaron secuencias frente a un local contiguo a la casa. Los peritos lograron desgravar imágenes pese al intento de borrarlas del sistema. Por lo tanto, el circuito cerrado es una pieza central del expediente judicial.
En los registros se visualiza la llegada del sospechoso en una camioneta particular. El vehículo pertenece al suegro del menor y era conducido por él mismo. Además, un automóvil de color rojo acompañaba el trayecto durante esa madrugada. En este rodado se desplazaban los padres del adolescente sindicado como autor. La caravana se dirigió directamente hacia la propiedad del suegro del joven involucrado.
Maniobras para ocultar evidencias y al sospechoso
La camioneta del suegro transportaba la motocicleta que la Policía buscaba intensamente. El biciclo es una evidencia vinculada directamente con el crimen de la joven. El sospechoso también se encontraba dentro del vehículo al momento de llegar. Las cámaras muestran cómo escondieron al menor junto con el biciclo. Dicha propiedad pertenece al padre de la novia del principal investigado en la causa.
El video desmiente las versiones brindadas por los familiares del procesado. Mientras el joven se ocultaba, sus padres denunciaron formalmente su desaparición. Ellos afirmaban desconocer el paradero de su hijo durante esas horas críticas. Incluso, visitaron a la familia de María Fernanda manifestando una supuesta preocupación. Sin embargo, las grabaciones demuestran que lo ayudaban a esconderse. También colaboraron para ocultar el biciclo vinculado al hecho delictivo.
Hallazgo del cuerpo e implicancias judiciales del entorno
Esa misma noche se produjo el hallazgo del cadáver calcinado de la víctima. Los restos de la adolescente estaban en un baldío cercano al sospechoso. La víctima estaba embarazada al momento de sufrir el ataque fatal. El escenario presentaba signos de violencia e intentos de borrar huellas físicas. El hallazgo activó de inmediato los protocolos de investigación policial correspondientes.
El material recuperado sostiene la hipótesis fiscal sobre el desarrollo del crimen. Las imágenes comprometen severamente al suegro y a los padres del menor. Todos fueron imputados formalmente por la justicia tras los peritajes realizados. Por su parte, el adolescente permanece recluido en la cárcel de menores de Villarrica. La causa sigue su curso procesal en el Departamento de Guairá actualmente. El video será una prueba fundamental en el juicio.
La desgrabación del circuito cerrado aporta claridad sobre el cronograma del hecho. Además, revela cómo el entorno familiar protegió deliberadamente al presunto autor. El Ministerio Público presentará estos videos como pruebas centrales en el juicio oral. Se espera que la evidencia técnica sea irrefutable ante los magistrados intervinientes.
Fuente: Última Hora







