El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos presentó una nueva pirámide alimentaria oficial. La medida se enmarca en el movimiento Make America Healthy Again (MAHA). Esta corriente ganó peso político dentro de la agenda impulsada por el secretario Robert F. Kennedy Jr. El nuevo modelo busca modificar los criterios nutricionales promovidos por el Estado. El eje central es un mayor énfasis en alimentos considerados “reales”. La iniciativa también pretende reducir el consumo de productos ultraprocesados.
La nueva Guía Alimentaria establece recomendaciones concretas. Se indica priorizar proteínas de alta calidad en cada comida. La ingesta sugerida es de entre 1,2 y 1,6 gramos por kilo de peso corporal al día. Las fuentes incluyen alimentos animales y vegetales. También se aconseja evitar ultraprocesados, azúcares añadidos y edulcorantes no nutritivos. En menores de cuatro años, se propone su eliminación total. Además, se priorizan grasas naturales y granos integrales. El documento señala que algunas personas con enfermedades crónicas podrían mejorar con dietas bajas en carbohidratos.
Según el anuncio oficial, las nuevas directrices se integran a la campaña gubernamental “eat real food”. En ese contexto, se prioriza el consumo de proteínas, grasas saludables, frutas y verduras. Además, se propone un recorte significativo de alimentos industrializados. Kennedy ha señalado en reiteradas ocasiones a estos productos como un factor clave en enfermedades crónicas. Por lo tanto, la actualización apunta a un enfoque preventivo en salud pública. El documento marca un cambio frente a políticas alimentarias previas.
En 2011, el Departamento de Agricultura había reemplazado la pirámide tradicional por un plato dividido en porciones. Sin embargo, el Gobierno decidió retomar el formato piramidal. Esta vez, se presenta de forma invertida. La distribución propone partes equivalentes de proteínas, grasas, frutas y verduras. En la base inferior queda un espacio reducido para granos y cereales. La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, vinculó la medida al liderazgo del presidente Donald Trump. También afirmó que la política busca respaldar a productores y empresas de alimentos estadounidenses.
| El secretario de Salud de Trump, Robert F. Kennedy: “La idea de que una comida procesada es barata es una ilusión porque se paga a la larga. Se paga con diabetes, obesidad y enfermedades.” pic.twitter.com/ASnDOQL3Bb
— La Derecha Diario Estados Unidos (@DerechaDiarioUS) January 8, 2026
El comunicado oficial cuestiona estrategias de administraciones anteriores. Allí se señala que se priorizaron alimentos de baja calidad y altamente procesados. También se menciona un énfasis excesivo en intervenciones farmacológicas. En contraste, la nueva guía propone reforzar la prevención a través de la alimentación. Este giro consolida la influencia del movimiento MAHA. Se trata de una corriente impulsada en redes sociales por madres y activistas del bienestar. El movimiento promueve alimentación “limpia” y desconfianza hacia la industria farmacéutica y alimentaria.
Tras el anuncio, referentes del movimiento celebraron la decisión oficial. Entre ellos se encuentra la influencer Vani Hari, conocida como The Food Babe. La activista cuenta con más de 2,3 millones de seguidores en Instagram. Desde su cuenta destacó la nueva pirámide alimentaria. La reacción refleja el impacto político y social que alcanzó el movimiento. Además, evidencia la conexión entre la agenda institucional y sectores activos en redes sociales.







