El presidente Santiago Peña emitió recientemente una serie de recomendaciones financieras dirigidas a la ciudadanía nacional. Estos consejos buscan instruir a la población sobre métodos de ahorro para mejorar su economía personal. El mandatario sugirió migrar a estudiantes del sector privado al público para reducir gastos familiares.
Sin embargo, un análisis técnico de los últimos tres Presupuestos Generales de la Nación revela una tendencia administrativa opuesta. El gasto operativo de la Presidencia de la República ha registrado un crecimiento significativo durante el periodo analizado. Por lo tanto, existe una brecha marcada entre el discurso de austeridad ciudadana y la ejecución fiscal del Ejecutivo.
La auditoría de cuatro rubros específicos permite identificar una subida global del 90% en la asignación de recursos. Estas áreas incluyen pasajes, servicios de ceremonial, alimentos y combustibles. En términos nominales, el presupuesto pasó de G. 7.824 millones en 2024 a G. 14.897 millones para el presente ejercicio. Además, esta progresión de gasto se ha mantenido constante durante los primeros años del mandato actual.
Expansión del rubro de pasajes y viáticos internacionales
La partida destinada a pasajes y viáticos registró el incremento más agresivo dentro del Gabinete Civil. Entre los años 2024 y 2026, este gasto específico se elevó en un 151%. El presupuesto aprobado inicialmente en 2024 contemplaba poco más de G. 2.078 millones para este fin. No obstante, para el presente año, la intención de gasto en movilidad oficial ya alcanza los G. 5.209 millones. Estos montos representan únicamente la planificación base y no constituyen un techo definitivo de consumo.

La ejecución presupuestaria del año pasado demuestra que las cifras iniciales suelen sufrir modificaciones al alza. Solo al cierre del primer semestre de 2025, el rubro de viajes se disparó a G. 8.179 millones. Este monto equivale a un poco más de 1,1 millones de dólares estadounidenses. Por consiguiente, el uso real de recursos financieros superó ampliamente las previsiones legislativas originales. La administración justificó estas ampliaciones mediante la necesidad de cumplir con agendas de representación externa.
Incremento en servicios de ceremonial y catering
Otro sector con expansión crítica es el de servicios de ceremonial y catering oficial. Este ítem registró un crecimiento del 66% en el comparativo entre 2024 y 2026. En el primer año de gestión, se previeron G. 2.266 millones para estas atenciones protocolares. Para el ejercicio 2025, la cifra autorizada subió a G. 5.669 millones en el presupuesto general. Finalmente, para el año 2026, el presupuesto consolidado se fijó en G. 3.773 millones.
Los registros del año pasado confirman aumentos adicionales de G. 4.327 millones en esta partida específica. De esta manera, el tope modificado para catering y eventos alcanzó los G. 9.996 millones. Durante el primer semestre de 2025, la ejecución de estos fondos ya representaba el 42% del total. Por lo tanto, el gasto efectivo en atenciones oficiales superó los G. 4.242 millones en seis meses. Estas cifras contrastan con el llamado al ahorro doméstico promovido por el Jefe de Estado.
Estructura de gastos reservados y logística aérea
Los gastos reservados también experimentaron una subida desde el inicio del periodo de Santiago Peña. Hasta el año 2023, este rubro mantenía una asignación anual estable de G. 2.500 millones. Sin embargo, a partir de 2024, la cifra se incrementó a G. 4.000 millones. Este nivel de gasto se mantiene vigente para el presupuesto del año 2026 sin reducciones. Se trata de fondos que cuentan con una rendición de cuentas diferenciada por su naturaleza.
La actual administración introdujo además una nueva estructura denominada Transporte Aéreo Presidencial. Esta unidad depende operativamente de la Primera Brigada Aérea de la Fuerza Aérea. En 2025, su presupuesto total se fijó en G. 31.472 millones para su funcionamiento integral. La partida incluyó G. 3.639 millones destinados exclusivamente a la adquisición de combustibles y lubricantes. Para el presente año, el gasto en carburantes de esta unidad aérea subió a G. 3.897 millones.
El Gabinete Civil reportó una disminución del 66% en su rubro directo de combustibles respecto a 2024. Esta reducción coincide temporalmente con la creación y financiamiento de la nueva dependencia aérea presidencial. No obstante, el presupuesto global destinado a movilidad y logística del mandatario continúa en aumento. El análisis financiero expone que la austeridad sugerida al pueblo no se refleja en la cúpula.
Fuente: ABC Color






